
Abengoa ha anunciado un acuerdo con «algunos de sus principales acreedores» para reestructurar su deuda y lograr liquidez adicional de hasta 97 millones de euros y nuevas líneas de avales por un importe de 140 millones. Aunque la empresa reconoce que necesita el visto bueno del 75% de los tenedores para que el acuerdo salga adelante, la acción sube un 15% tras anunciar la propuesta.
Además, la compañía ha registrado pérdidas netas de 100 millones de euros en los seis primeros meses del año, frente al beneficio de 4.900 millones de igual periodo del año pasado, cuando el canje de la deuda provocó una cifra de beneficio que no reflejaba la situación real de la empresa. Los ingresos entre enero y junio han bajado un 20% debido a la «finalización de proyectos» mientras que el Ebitda aumenta de 16 a 87 millones ya que la cifra del año pasado incluía costes de reestructuración por 52 millones, según las cuentas presentadas este lunes a la CNMV.
La gran losa de la compañía continúa siendo su deuda: 4.649 millones de euros de endeudamiento bruto, si bien el equipo gestor ha logrado aligerarla un 15% (desde los 5.475 millones de diciembre de 2017) gracias a la venta del 25% de Atlantica Yield. La compañía se propone seguir reduciéndola «con el cierre de la venta de la participación restante en Atlantica Yield» [un 16,5%], que se prevé para el cuarto trimestre del año. La primera parte de la venta de Atlantica se completó en marzo y suponía una venta inicial del 25% del capital por unos 610 millones.
De los 4.649 millones de euros de deuda, 1.150 millones de euros corresponden a deuda de sociedades clasificadas como mantenidas para la venta.
Propuesta de reestructuración
Abengoa ha alcanzado un acuerdo «con sus principales acreedores» que ostenta la mayoría de su deuda una operación para «proveer de nueva liquidez, por un importe máximo de hasta 97 millones de euros, y de nuevas líneas de avales, por importe de 140 millones de euros». De materializarse, los 97 millones de euros quedan como «nueva liquidez a disposición de Abenewco1 para atender a las necesidades corporativas y del plan de negocio».
Según el hecho relevante, la nueva inyección, de salir adelante, se realizaría mediante la emisión de un bono convertible en acciones de la sociedad de la planta de cogeneración A3T de México, una valoración del activo de 576 millones. Según explica el grupo, el bono convertible tendrá un interés del 9% PIK anual y supondría un desembolso inicial de 30 millones de euros y el resto condicionado al cumplimiento de «ciertos hitos»
Para la operación ya han mostrado su apoyo los acreedores que ostentan la mayoría del «New Money II y proveedores de líneas de avales», si bien necesitará adhesiones mínimas del 75% por parte de los tenedores de deuda, tal y como se fijó en el acuerdo de Lock-up y Reestructuración
El acuerdo de financiación está sujeto al «cumplimiento de determinadas condiciones suspensivas» y entre ellas, el perfeccionamiento de la transferencia a Algonquin del 16,5% que actualmente el grupo tiene en Atlantica Yield, además de que la mayoría de acreedores den su respaldo al acuerdo. en caso que estas mayorías no sean obtenidas, la empresa «podrá analizar otras alternativas para asegurar la viabilidad de la compañía a largo plazo» en cualquier caso «manteniendo el orden de prelación de los instrumentos en la estructura de capital»
Con esta operación, Abengoa pretende dar «solución definitiva» para los 144 millones de euros de deuda de impugnantes
‘New Money 1 y 3’ –los tramos de deuda nueva 1 y 3 de la anterior reestructuración– «mantienen las mismas condiciones económicas y los mismos derechos preferentes que tiene en la actualidad quedando su posición inalterada», de forma que «esta deuda no se repagará en el momento de la emisión del Convertible A3T, estando previsto que el repago se haga una vez que se cierre sobre el activo una refinanciación a largo plazo que se espera cerrar antes de fin de 2018».
Fuente: Cinco Días