Amper ha sido una de las primeras empresas españolas en admitir el impacto de la crisis del coronavirus en sus cuentas y su actividad. En un hecho relevante remitido a la CNMV, la compañía reconoce no tener visibilidad en cuanto a los acontecimientos del segundo trimestre del año y sucesivos, ni en cómo afectarán a su cuenta de resultados, toda vez que dependerán, en todo caso, de entornos macroeconómicos que quedan fuera del alcance del grupo.

En términos operativos, la empresa indica que está sufriendo determinados retrasos en el suministro de hardware y fibra en Argentina por causa en la paralización de actividad de proveedores asiáticos, y soportando retrasos en la construcción de los tanques de sales fundidas para la estación termosolar de Dubai por falta de suministro de acero por parte del proveedor asiático.

Del mismo modo, explica que está sufriendo la ralentización de proyectos concretos para distintos clientes consecuencia de la política de teletrabajo temporal de la compañía, y de las propias políticas preventivas aplicadas lógicamente por los clientes del grupo, que dificultan el trabajo en campo y por tanto dilatan temporalmente la ejecución de los proyectos.

“Los problemas descritos son de reciente aparición y, por el momento, sólo suponen retrasos. Por consiguiente, Amper estima que la demora en la facturación del primer trimestre no será significativa y que ésta crecerá alrededor del 40% respecto al mismo periodo del año 2019”, señala la empresa.

Amper indica que no ha detectado problemas de liquidez en el grupo, ni tampoco de crédito, y añade que hoy, día 13 de marzo, ha firmado una línea de financiación de siete millones de euros con una entidad financiera española de primer nivel.

La empresa asegura que continúa contratando con normalidad e incrementando su cartera de proyectos significativamente, en línea con lo previsto a finales del 2019. “Amper continúa trabajando en el cierre de operaciones de mayor tamaño a las realizadas en el 2019, tal y como expuso en su informe de resultados de 26 de febrero de 2020, en el marco del crecimiento estratégico en sectores tecnológicos de alto valor añadido”.

Fuente: Cinco Días