Apple se suma a los planes de prevención entre sus empleados por el coronavirus. El consejero delegado de la firma, Tim Cook ha ofrecido a sus empleados de la mayoría de países de todo el mundo donde opera la posibilidad de trabajar desde casa a través de una carta en la que ha calificado el brote  como «un episodio sin precedentes» y un «momento desafiante» para la compañía.

De esta forma, el máximo ejecutivo de la empresa de Cupertino animó a sus empleados a «sentirse libres de trabajar de forma remota si su trabajo lo permite» durante la semana del 9 al 13 de marzo, según detalla la agencia Bloomberg. Así, Apple extiende la medida adoptada  el viernes pasado para que los empleados de California y Seattle (EE UU) trabajasen desde sus hogares.

Esta política de trabajo afecta a las áreas «con la mayor densidad de infecciones», indicó Cook, que y se aplicará en las oficinas corporativas de la compañía en las áreas de Santa Clara Valley y Elk Grove en California, Seattle, Corea del Sur, Japón, Italia, Alemania, Francia, Suiza y el Reino Unido

Más allá de animar a su plantilla a realizar el trabajo desde casa, Cook explicó que Apple está «haciendo un gran esfuerzo para reducir la densidad de personas [en los centros de trabajo] y garantizar que los equipos  puedan hacer su trabajo de manera segura y con tranquilidad». Apple está implementando «nuevos esfuerzos para maximizar el espacio interpersonal y limpiezas profundas continuas y mejoradas».

Según una carta enviada a los empleados de Apple, Cook también dijo que los trabajadores contratados por hora en las oficinas afectadas «continuarán recibiendo el pago en línea con las operaciones comerciales habituales», siguiendo el mismo protocolo que han implementado Amazon, Alphabet (Google) y Facebook.

El alto ejecutivo de Apple también expresó que los empleados con fiebre o tos eviten ir al trabajo hasta que se hayan recuperado, que se laven las manos con frecuencia, no se toquen la cara y que sigan los procedimientos de cuarentena después de regresar de áreas con infecciones.

Apple, con sede en Cupertino, California, se ve especialmente afectada por Covid-19 dada su presencia global y su cadena de suministro con sede en China. La propagación del virus obligó a Apple el mes pasado a revisar su estimación de ingresos de al menos 63.000 millones de dólares (unos 55.818 millones de euros) para el primer trimestre del año. De hecho, la compañía ya ha revisado sus guías de ventas para 2020 de iPhones y iPad Pros debido al virus.

La compañía se vio obligada a cerrar temporalmente las 42 tiendas minoristas en China continental, pero desde entonces casi todas las ubicaciones se han reabierto. Aun así, la compañía ha restringido los viajes a áreas como China, Corea del Sur e Italia.

Fuente: Cinco Días