
La gran salida a Bolsa de los últimos años tendrá que esperar. Arabia Saudí ha decidido no sacar a Bolsa su gigante petrolero Aramco, según publica la agencia Reuters citando a cuatro fuentes próximas a la operación. Una colocación bursátil marcada a fuego por analistas e inversores en las últimas semanas como la mayor OPV de la historia.
El plan por hacer pública la petrolera saudí estaba en el núcleo de la renovación económica del heredero a la corona del país, Mohammed bin Salman’s. Pretendía aprovechar el buen momento del mercado del crudo —provocado por el pacto con el resto de países de la OPEP más otros externos como Rusia para recortar la producción de petróleo— para virar el rumbo eocnómico del país, hacerlo menos dependiente del precio de esta materia prima y mitigar sus problemas de déficit en momentos bajos para el Brent.
Ya en 2016 anunció la idea de vender en Bolsa tan solo un 5% de la petrolera. Y esperaba valorar en al menos 2 billones de dólares. Una cifra que a muchos analistas les pareció desde el primer minuto demasiado abultada. Desde entonces el Gobierno saudí ha ido retrasando una yotra vez su debut. Las últimas informaciones, recogidas por la agencia Bloomberg, esperaban que tuviese lugar a finales de 2019.
El tan solo anuncio de la OPV provocó una guerra entre los pesos pesados de las finanzas mundiales. Las Bolsas de Londres, Nueva York y Shangai pugnaban por que el gigante cotizase en su parquet.Y los principales bancos de inversión del mundo batallaban por asesorar la operación, dado que lo entendían como una puerta abierta a empezar a trabajar con un régimen saudí cargado con suculentos activos. Finalmente, JP Morgan, HSBC y Morgan Stanley fueron designados como bancos coordinadores y se encontraban en el proceso de conformar el ejército de colocadores. La boutique de inversión Moelis & Co y Evercore actuaban como asesores independientes. Y el bufete White&Case se encargaba de las tareas legales.
La información publicada por Reuters dice que el Gobierno saudí ha deshecho el mandato a los asesores. Y su intención ahora está en tomar una particiación en la petroquímica Saudi Basic Industries, según dos fuentes consultadas por la agencia.
Fuente: Cinco Días