La digestión de la crisis del coronavirus en la industria hotelera de la Unión Europea va a ser lenta y pesada. Un informe elaborado por Barclays asegura que tardarán entre tres y cuatro años en volver a los beneficios obtenidos en 2019. “Ese pronóstico está basado en el fuerte deterioro que van a sufrir a corto plazo la inversión privada y el empleo, los factores que más afectan a la rentabilidad, a lo que se une la previsión de que el cierre de fronteras se prolongue más allá de lo previsto con el fin de garantizar la seguridad en la crisis sanitaria”, recalca el estudio. De hecho recuerda que el presidente francés, Emmanuel Macron, ya ha pedido que se suspenda hasta septiembre el acuerdo de Schengen y se retome el control en fronteras entre los firmantes con el fin de evitar casos importados.

Pese a ello, los analistas de Barclays son más optimistas a medio y largo plazo en la comparación con lo sucedido en la crisis de 2008, aunque no son capaces de establecer cuándo se producirá el punto de inflexión. “En la anterior crisis, la caída de los ingresos fue del 67% en dos años y posteriormente crecieron un 141% en los dos ejercicios anteriores. Por ahora, el ajuste de la cifra de negocio ha sido del 37%”, aseguran. La proporción del crecimiento posterior dependerá en gran medida de si se consolidan o se disipan las múltiples incertidumbres del futuro. “Si se prolonga el confinamiento, si se produce una segunda oleada del virus en invierno, el tiempo que tardará en desarrollarse la vacuna o el importe de los programas de ayuda a las empresas afectadas”.

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El informe analiza con detalle el impacto de la crisis sanitaria en las dos mayores cadenas de la UE (la británica IHG y la francesa Accor). En el caso de IHG sus ingresos caerán un 50% este año y no volverá a niveles precrisis hasta 2023, mientras que en el de Accor, el ajuste es de la misma proporción, pero regresará en 2022 al beneficio obtenido en 2019.

Uno de los principales cambios que va a traer el ajuste derivado de la crisis sanitaria va a ser la supresión de la generosa política de retribución a los accionistas. Barclays prevé que el dividendo quedará suspendido en los próximos cuatro años. En los cuatro anteriores, IHG distribuyó 3.211 millones de euros y Accor repartió 958 millones en el mismo periodo.

Fuente: Cinco Días