BBVA ha cerrado el primer semestre con un beneficio atribuido de 2.649 millones de euros, un 14,9% más que en el mismo periodo de 2017. El margen de intereses se sitúa en 8.643, con una caída del 1,8%, penalizado por los tipos de cambio de Latinoamérica. A tipos constantes, el alza hubiera sido de un 9,4%, explica la entidad. La mejora del beneficio neto en México y en España (a pesar del deterioro de otros indicadores) ha permitido la subida. Por otro lado, la cifra de provisiones descendió un 48,3% frente al mismo período del 2017 (que incluía un cargo de 177 millones de euros por costes de reestructuración).

El margen bruto de BBVA entre enero y junio llegó a 12.074 millones de euros, un 5,1% menos. Las comisiones netas aumentaron un 8,6%, hasta 850 millones, mientras que el resultados de operaciones financieras cae un 11% a 282 millones.

En cuanto a otros datos de actividad, los depósitos de clientes cayeron un 0,5% hasta 174.003 millones y los préstamos a la clientela cayeron un 0,8% hasta 165.905 millones.

 La actividad bancaria en España generó un resultado de 793 millones de euros, lo que supone un alza del 19%. No onbstante, el margen de intereses cae ligeramente hasta 1.836 millones desde los 1.864 de un año antes y también baja el margen bruto (un 4%) y el margen neto. la partida de provisiones  baja un 51,1%.

Por su lado, México registró 1.208 millones de beneficio, un  10,5% más (un 21% de subida en términos constantes). El margen de intereses en el país creció un 7,8% interanual y las comisiones, un 8,2%.

Por su parte, Turquía contribuyó con 373.

En términos de solvencia, la ratio CET1 fully-loaded proforma -que incluye la venta de BBVA Chile (cerrada en julio) y el acuerdo con Cerberus para reducir la exposición al negocio inmobiliario – se situó en el 11,40% a finales de junio.

Fuente: Cinco Días