Han marcado un antes y un después en la electrónica de consumo. Algunos son lo último en su género y otros casi, pero todos comparten su fuerte carácter, haber nacido únicos y estar entre los más deseados.

Son objetos de nuestra vida cotidiana. Estas herramientas de funcionalidad y belleza de la revolución digital han sido creadas, icono a icono, por diseñadores industriales que han dejado huella.

LG Signature Washing Machine: el alma esencial

La lavadora LG Signature Washing Machine supuso toda una declaración de intenciones. Voluminosa y absoluta, de líneas blancas suaves y con un enorme tambor que convierte al usuario en audiencia de una colada transformada en espectáculo

02. Mackbook Air: esculpido en aluminio

«El Macbook Air es uno de nuestros productos más hermosos”, ha declarado el hoy vicepresidente senior de Diseño de Apple y padre de todo lo habido y por haber reciente en la compañía californiana.

03. Dyson Cyclone V10: tenacidad de huracán

El próximo reto de James Dyson será la fabricación de coches eléctricos, y para ello ultima ya una planta de producción en Singapur.

04. The Vamp: Música y reciclaje

Lanzado en 2013, el diminuto amplificador de The Vamp es un ‘streamer’ ecológico y de bajo coste que se conecta en segundos a cualquier altavoz y transmite vía bluetooth la música digital de móviles y ordenadores.

05. Huawei Mate 20 Pro: Artesanía digital

Mathieu Lehanneur llegó a Huawei gracias a su capacidad todoterreno y a sus guiños a la artesanía y la calidez de los materiales orgánicos

06. Parrot Zik: Estética explosiva

El diseñador francés Philippe Starck (París,1949) ha creado una marca propia que derrocha una personalísima manera de entender el diseño industrial.

07. Polaroid Impossible I-1: Espíritu analógico

Este cuarteto de diseñadores suecos se ha especializado en dispositivos de audio sin cables, como su hermoso altavoz estéreo e inalámbrico OD-11.

08. Samsung The Frame: La experiencia emocional

Yves Behar na aproximación emocional a la tecnología y su experiencia de uso que redescubre un objeto cotidiano y lo eleva espiritualmente a otro lugar a través de sus líneas.

Fuente: El País