
La farmacéutica Bristol-Myers Squibb ha anunciado este jueves que comprará la farmacéutica Celgene por 64.900 millones de euros, en la operación más grande de la historia entre compañías farmacéuticas, según ha asegurado el Financial times.
Según los términos del acuerdo, que aún debe someterse a la aprobación de los accionistas de ambas empresas, los accionistas de Celgene recibirán una acción de Bristol-Myers Squibb y 50 dólares (44 euros) en efectivo por cada uno de sus títulos.
Una vez cerrada la operación, los accionistas de Bristol-Myers Squibb controlarán aproximadamente el 69% del capital social de la compañía, mientras que los actuales propietarios de Celgene serán dueños del 31% restante.
Bristol-Myers Squibb calcula que la integración de Celgene permitirá contabilizar significativas sinergias de costes, que estima en unos 2.500 millones de dólares (2.203 millones de euros) para 2022, señalando que la transacción dará origen a una compañía biofarmacéutica líder centrada en responder a las necesidades de pacientes de cáncer, enfermedades inflamatorias e inmunológicas, así como cardiovasculares.
«Junto a Celgene, estamos creando un líder innovador en biofarmacia, con franquicias líderes y una amplia batería de productos que permitirán un crecimiento sostenible y brindar nuevas opciones a los pacientes», ha declarado Giovanni Caforio, presidente y consejero delegado de Bristol-Myers Squibb. Además, ha subrayado que la fusión mejorará las posiciones de liderazgo, incluyendo áreas como el cáncer y la inmunología.
Por su parte, Mark Alles, presidente y consejero delegado de Celgene, ha indicado que la combinación con Bristol-Myers Squibb ofrece un valor sustancial e inmediato a los accionistas de la empresa, además de proporcionar una oportunidad significativa en las oportunidades de crecimiento a largo plazo generadas.
Fuente: Cinco Días