Bruselas quiere proteger el despliegue de la red de 5G, llamada a ser la espina dorsal de la economía y la sociedad europea. La Comisión Europea pide a los Estados miembros restringir, e incluso excluir, a los proveedores considerados de “alto riesgo” en pleno debate sobre la conveniencia de dejar que empresas chinas como Huawei o ZTE participen en esa infraestructura clave para la UE. El Ejecutivo comunitario ha rechazado dar nombres, pero ha recomendado a los países que eviten cualquier “gran dependencia en un solo proveedor”.

El Ejecutivo de Ursula von der Leyen ve en la protección de la red de 5G un asunto de la máxima importancia estratégica para Europa, tanto para su mercado único como para su soberanía tecnológica. La nueva infraestructura ya echa a andar. Los países miembros han asignado el 16% de sus bandas y 138 ciudades lo disfrutarán a finales de años. Bruselas espera que el continente dé un salto de gigante. Ya no se trata de descargas más rápidas, sino de una revolución en los ámbitos empresarial, de las infraestructuras o la salud. La UE estima que en 2025 el 5G moverá 225.000 millones de euros en todo el mundo.

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Esa nueva infraestructura implica más datos, más puntos de conexión y también más amenazas. Por ello, la Comisión de Jean-Claude Juncker puso en marcha el diseño de una estrategia conjunta para hacer frente a los riesgos que afrontan los países. En especial, después de que Estados Unidos y otros países como Japón o Australia vetaran a las empresas chinas como Huawei y ZTE del despliegue de la red. La UE se planteó también elaborar una lista negra de proveedores con los que no trabajar, pero finalmente ha decidido no poner nombre a la amenaza.

Los Veintiocho –que esta semana se quedarán en Veintisiete— identificaron el pasado octubre los principales riesgos que afronta la red de 5G europea. Entre ellos, las interferencias estatales a través de la cadena de proveedores, ataques por parte de grupos de crimen organizado o disrupciones “significativas” en servicios o infraestructuras críticas, según la comunicación que este miércoles ha aprobado la Comisión Europea. Bruselas da a los países lo que llama una “caja de herramientas” para “mitigar” todos esos riesgos.

Próximos pasos de los países

La Comisión prevé medidas estratégicas y técnicas para que los países puedan elaborar sus planes para proteger la red de 5G. Bruselas ha hecho un llamamiento para que los países miembros que antes del 30 de abril de este año hayan “tomado pasos” para implementar las medidas “clave” recomendadas. Antes del 30 de junio, el grupo que coordina los trabajos de los países deberá elaborar un informe sobre su ejecución.

Bruselas considera clave, no obstante, que los países realicen una “evaluación individual” de los proveedores para aplicar “restricciones relevantes” en caso de que supongan una amenaza grave para infraestructuras clave. Y eso puede llevar también a su exclusión para “mitigar riesgos”, según la comunicación. “La Comisión Europea está lista para apoyar a los Estados miembros en la implementación de esas medidas”, añade. A pesar de que no se trata de una propuesta de directiva, todas esas medidas han sido acordadas en una mesa de cooperación en la que se sientan los Veintiocho, la Comisión y la Agencia de Ciberseguridad de la UE.

El Reino Unido decidió el martes no apartar a Huawei del desarrollo de su red de tecnología 5G a pesar de la insistencia de Washington. Sin embargo, el Centro de de Seguridad Nacional calificó a la empresa china como “proveedor de alto riesgo”, le impuso una cuota de mercado y la dejó fuera de centrales nucleares o instalaciones militares.

Fuente: El País