El capital riesgo toma el control de Codorniu. El fondo Carlyle ha adquirido el grupo bodeguero, hasta ahora en manos de la familia Raventós, al lograr entre el 55% y el 60% del capital. La valoración final de la compañía de cava asciende a 300 millones de euros, después de que el fondo realizara dos mejoras de la oferta para convencer a los actuales propietarios más reticentes a aceptar la propuesta de compra. Incluida la deuda, el monto total de la operación asciende a 390 millones de euros. La información ha sido adelantada por el diario La Vanguardia

Según publica el periódico, el acuerdo con los accionistas más reacios a dar luz verde a la oferta se alcanzó anoche. Entre ese grupo se encontraban la actual presidenta de la empresa, Mar Raventós, junto a otros propietarios como los Pagés Font y Xavier e Isabel Ferrer Urrutia. En los próximos días se convocará un consejo de administración para hacer oficial el pacto.

El consejo de Codorníu ha rechazado hasta en dos ocasiones la oferta de Carlyle. EN abril, el grupo anunció que estaba buscando un socio minoritario para permitir la salida a parte de sus 216 accionistas que querían vender. “La reorganización se llevaría a cabo para dar salida a algunos accionistas miembros de la familia, que desean emprender nuevos proyectos personales y profesionales”, dijo en un comunicado. El grupo de capital riesgo proponía comprar una participación mayoritaria.

Cordorníu, con una facturación de 236 millones de euros en 2016-17, es el segundo caso de renombre en el sector del cava que busca un inversor externo, después de que el grupo Freixenet vendiera el 50,7% de sus acciones a la alemana Henkell.

 El grupo, cuyas raíces son de 1551 aunque como empresa moderna fue fundada en 1914, espera cerrar en junio el ejercicio 2017-2018 con un ebitda de unos 30 millones y un beneficio operativo de unos 11 millones de euros, tras acabar el año anterior con pérdidas después de ejecutar un ERE para reestructurar su negocio, informa Reuters. 

Fuente: Cinco Días