
Ya es oficial: Cepsa saldrá a Bolsa este año. Así lo ha confirmado la compañía en un comunicado en el que da algunos detalles de la colocación, aunque no el precio, en espera de la aprobación por parte de la CNMV del folleto de colocación. La petrolera espera que «el capital flotante (free float) mínimo tras la oferta sea del 25%». En la actualidad, el fondo estatal de inversión Mubadala es dueño del 100% del capital y su intención sería mantenerse como socio mayoritario pero dando entrada a nuevos accionistas.
La intención es colocar en el mercado al menos el 25% del capital de la petrolera, «sin tener en cuenta posibles sobre-adjudicaciones, en su caso, cumpliendo así con el nivel mínimo requerido por la Comisión Nacional del Mercado de Valores», según explica Cepsa.
La oferta tendrá lugar durante el cuarto trimestre de 2018. Antes, señala Cepsa, se publicará el folleto y se pondrá a disposición del público en la página web de la sociedad (www.cepsa.com/en/investors) y de la CNMV (www.cnmv.es). El proceso de aprobación por parte del regulador «está en curso»
Tal y como publicó Cinco Días, un 0,2% del total de acciones ofrecidas se destinarán a los empleados, la primera vez que se destinará un tramo esecífico desde la salida a Bolsa de Aena.
Según estimaciones de los analistas, el importe de la colocación oscilará entre los 3.500 y los 6.000 millones de euros, lo que dará una valoración total a la petrolera de entre 10.000 millones y 15.000 millones.
Banco Santander, Citigroup, Merrill Lynch y Morgan Stanley actúan como coordinadores globales. Rothschild actúa como asesor financiero exclusivo de la sociedad.
Cepsa está controlada por el fondo del emirato desde 2011, cuando Mubadala alcanzó el 100% del capital y la petrolera fue excluida de la Bolsa española con una valoración de 7.500 millones.
Mubadada desembarcó en Cepsa en 1988 a través de IPIC y elevó su participación al 47% en 2009 con la compra de las acciones de Santander y Fenosa. En febrero de 2011, compró la participación de Total y lanzó a la petrolera una opa de exclusión.
Fuente: Cinco Días