Hesperia cerró el pasado año con un beneficio de 22 millones, gracias a la venta de su participación en NH, que le reportó unas plusvalías de 200 millones. Esa operación también le permitió reducir en 128 millones su deuda bancaria y situar su pasivo financiero en 110 millones, lo que según la compañía, “le permite afrontar con tranquilidad los planes de expansión e inversión para los dos próximos años”.

La auditoría a las cuentas individuales del grupo inversor Hesperia en 2018, realizada por Deloitte, dibuja un panorama diferente, en el que plantea tres grandes salvedades a las cuentas presentadas por el grupo dirigido por Jordi Ferrer, que ya fueron incluidas en las de 2017 y que no han sido subsanadas. La más importante se refiere a las participaciones del 9,1% en NH y del 70,7% en Bercuma SL, cuantificadas en 179 y 32 millones de euros en 2017, respectivamente. “La sociedad revirtió deterioros asociados a dichas participaciones por un importe conjunto de 69,4 millones de euros con abono al epígrafe otras reservas”, destaca la auditoría firmada por David Rodríguez Martínez, socio de Deloitte en Palma de Mallorca. En su opinión y siempre de acuerdo con el marco normativo de información financiera que resultó de aplicación, el epígrafe de otras reservas a 31 de diciembre de 2017 debería haberse reducido en 69,4 millones. “El informe de auditoría sobre las cuentas anuales de 2017 incluía también una salvedad por dicha cuestión”, remarca. De hecho, la participación en NH fue vendida durante el pasado ejercicio por un importe de 200 millones de euros y fue la que impulso el resultado de Hesperia.

Valora en 25 millones un terreno en Fuerteventura que no está incluido en ningún plan parcial aprobado

Al mismo tiempo, la auditoría también cuestiona el hecho de que la hotelera no hubiera procedido a deteriorar determinadas inversiones en otras sociedades por 101 millones de euros, tal y como marcaba un test de deterioro individualizado correspondiente a los ejercicios 2017 y 2018. “Los administradores solidarios de la sociedad no han estimado necesario deteriorar esos activos ya que consideran que la diferencia positiva entre el valor recuperable y el valor en libros de esas inversiones supera el importe de dichos deterioros debido a la existencia de plusvalías tácitas que se han puesto de manifiesto en función de las tasaciones o valoraciones realizadas”. Deloitte recuerda que el informe de auditoría de 2017 incluía una salvedad por la misma cuestión y que el epígrafe de reservas debería reducirse en 55 millones de euros.

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La tercera gran objeción a las cuentas se centra en la participación del 100% en Bristol Services SLU, valorada en 34 millones, gracias en gran medida a un suelo registrado en su activo en Fuerteventura por 25 millones. El auditor recalca que está ubicado en un área que no cuenta con un plan parcial aprobado. “Los administradores solidarios de la sociedad solo aplicaron un deterioro de dos millones de euros en 2017, ya que consideraron que el valor en terreno de los libros era recuperable”. No obstante, Deloitte remarca que no ha podido concluir sobre la aplicación de dichos deterioros, “al carecer de una valoración del terreno acorde con su actual situación y calificación urbanística que no hace posible cuantificar el importe del deterioro”.

Resultados y proyectos

Beneficio. Hesperia logró un beneficio neto de 22 millones de euros en 2018, un 168,3% más que en 2017, gracias a la venta de su participación en NH por unos 200 millones. Las ventas se situaron en torno a los 139 millones, cifra similar a la de 2017.

Acuerdo con Hyatt. Hesperia firmó un acuerdo de franquicia en marzo con la estadounidense Hyatt. De esta manera los Hoteles Hesperia Madrid y Hesperia Barcelona Tower pasan a denominarse Hyatt Regency Hesperia Madrid y Hyatt Regency Barcelona Fira a partir del cuarto trimestre de 2019.

Deuda. Cerró el ejercicio con un pasivo financiero de 110 millones, tras reducir deuda bancaria por valor de 128 millones.

Fuente: Cinco Días