Deutsche Bank ha registrado unas pérdidas netas de 3.150 millones de euros en el segundo trimestre del año, frente a los 360 millones de beneficio del año pasado, tras realizar cargos extraordinarios por 3.400 millones para «transformación estratégica». Los analistas esperaban números rojos por 1.700 millones.
A principios de mes, Deutsche Bank anunció un drástico proceso de reestructuración que supondrá el recorte de 18.000 empleos en todo el mundo hasta 2022 como parte de una «transformación radical», en palabras de su consejero delegado, Christian Sewing. El banco estimó que la reforma tendrá un coste de alrededor de 7.400 millones en los próximos tres años.
Los ingresos netos de la entidad alemana alcanzaron los 6.203 millones, lo que supone una caída del 5,8%.
Fuente: Cinco Días