La decisión de la Comunidad de Madrid de suspender las clases en colegios y universidades durante dos semanas ya ha impactado en el sector de la restauración de colectividades, las empresas encargadas de la gestión de comedores. Unos efectos que irán a más después de que ayer Euskadi, Cataluña, Galicia y Murcia tomasen la misma decisión de suspender el calendario escolar. A ello se suma el cierre de este tipo de espacios en empresas privadas que han recomendado el teletrabajo, centros sanitarios, residencias y la sucesiva cancelación de ferias.

 El sector, que emplea en España a 92.000 personas, habla ya de una situación grave. “El impacto es importante y crítico. Se está produciendo una paralización de nuestra actividad”, explica a este diario María López Ortiz, portavoz de la patronal del sector Food Service España (antes Feadrs), que representa a 140 empresas del sector.

Los problemas para las mismas vienen por dos vertientes. Por un lado, el género provisionado para atender la demanda de los comedores y que no podrá utilizarse durante las próximas semanas que elevará los costes de aprovisionamientos. “Hay materia prima perecedera que ya se ha perdido. Las empresas del sector hacen las previsiones con un margen de meses”, dice la portavoz de Food Service España.

Por otro lado están los ingresos generados por las concesiones. Los contratos de este sector están vinculados a un número de menús servidos a un precio fijo, que puede variar según el tipo de cliente y de sector en el que opera. Es decir, cuantos menos menús se den, menos importes recibirán estas compañías por la concesión. López cifra en 360.000 los menús diarios educativos que se sirven en la Comunidad de Madrid. De ellos, alrededor de 250.000 son en centros públicos, cuyo precio está fijado en 4,88 euros. La decisión inicial del Gobierno regional ha sido la de suspender las clases desde el 11 hasta el 26 de marzo, periodo en el que transcurren 12 días lectivos. Por tanto, las pérdidas solo en ese periodo ascienden por encima de los 14,6 millones de euros. Servicios educativos y sanitarios representan casi tres cuartas partes del negocio de estas empresas.

Además, como indican desde la patronal, las empresas del sector están teniendo que acometer ajustes de empleos temporales (ERTE) a consecuencia del cierre de comedores y la cancelación de eventos, aunque no especifican a cuántos trabajadores están afectando estas medidas “Esta situación es coyuntural y el ERTE es una de las medidas a las que más están acudiendo con la garantía de que esta fórmula tiene detrás una causa. Estamos yendo de la mano con las empresas y los sindicatos para tomar medidas proporcionales vista la situación”, añade la portavoz de la patronal.

Esta cifra en 3.648 millones la facturación del sector en 2018 y en cuatro millones los menús servidos cada día 8,5 millones de consumidores en España.

Fuente: Cinco Días