La economía española aún no notó en febrero la tormenta perfecta que la pandemia del coronavirus está provocando en los intercambios comerciales mundiales, deprimiendo la demanda al estar un gran número de ciudadanos confinados sin poder consumo y un gran número empresas cerradas sin actividad.

Las exportaciones españolas alcanzaron en febrero un nuevo máximo histórico hasta rozar los 24.000 millones de euros, lo que supuso un avance del 4,2%, mientras que las importaciones avanzaron un 1,8% hasta los 26.110 millones. El resultado final fue un déficit comercial de 2.117 millones, lo que supuso una reducción del 19,4% respecto al mismo período de 2019.

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En ese menor crecimiento de las importaciones tuvo un peso definitivo el cierre de las industrias chinas para contener la expansión del coronavirus, que inició su propagación en la ciudad de Wuhan. China es el tercer mayor vendedor de bienes a España en el mundo, con una cuota del 8,7%, solo por delante de Alemania y Francia, con un 13,4% y un 11,2% de las compras, respectivamente. En febrero, las importaciones desde China bajaron un 3,3% hasta los 2.273 millones. Ese ajuste de las importaciones también se produjo en el caso de África, donde las compras desde España bajaron un 11,9% hasta 2021 millones por las menores compras de gas a Argelia.

Otro dato que revela la fortaleza del sector exterior es el mejor resultado obtenido en comparación con el resto de socios europeos. En los resultados de febrero, solo Italia, con un crecimiento de las exportaciones del 7%, pese a ser el país europeo más afectado por la pandemia, registró una mejor evolución que España, cuyas ventas al exterior avanzaron un 4,2% anual. Las exportaciones en los 27 países de la UE crecieron un 1%, en Alemania solo lo hicieron un 0,4% y en Francia retrocedieron un 3,2%

Fuente: Cinco Días