El Gobierno español Gobierno estudia también las repercusiones del escándalo de las escuchas del ex comisario de policía José Manuel Villajero, ahora vinculadas también al BBVA. En concreto, el intento de frenar el asalto de Sacyr a la entidad y cree que un asunto de esta índole «no es positivo» desde el punto de vista reputacional, informaron en fuentes gubernamentales.

Asimismo, desde el Ejecutivo consideran que este caso puede haber «consecuencias penales». No obstante, fuentes gubernamentales aseguran que el Banco Central Europeo (BCE), del que depende el Mecanismo Unico de Supervisión (MUS) de los bancos de la eurozona, «no ha transmitido» por el momento preocupación al Gobierno sobre este asunto por la posible implicación de BBVA.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya afirmó el martes en declaraciones a la Cadena Ser que le parece una situación «gravísima» el supuesto encargo del BBVA a Villarejo para un posible espionaje a distintas personas, y consideraba «inconcebible para una democracia que se puedan producir fisuras y situaciones de este tipo que alarman a gran parte de los políticos, de los periodistas y del conjunto de la sociedad».

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«Me parece una situación gravísima. Habrá que ver la veracidad de esas grabaciones que se han producido e imagino que las autoridades judiciales tomarán buena nota después de las investigaciones que se están haciendo a Villarejo», señaló.

Los diarios digitales ‘El Confidencial’ y ‘Moncloa.com’ destaparon que supuestamente el BBVA de Francisco González utilizó al comisario Villarejo para tener acceso en tiempo real a las llamadas telefónicas que se cruzaron en plena operación de asalto al banco los principales promotores de la maniobra, el entonces presidente de Sacyr, Luis del Rivero, el industrial Juan Abelló y el jefe de la Oficina Económica de José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián. 

También fueron espiadas decenas de personas, empresas e incluso medios de comunicación que habrían tenido una participación secundaria en esa ofensiva. El presunto cerebro de la operación Tándem llegó a facilitar a directivos de BBVA el detalle de hasta 15.000 contactos telefónicos.

Sebastián estudia acciones legales

El exministro socialista Miguel Sebastián, cuyo nombre aparece en unas grabaciones del excomisario José Manuel Villarejo al que supuestamente el BBVA encargó espionajes, ha asegurado que «la guerra ha comenzado» y que estudia ya con sus abogados acciones legales contra el expresidente de la entidad bancaria Francisco González.

En conversación informal con periodistas tras moderar un desayuno informativo protagonizado por el director general de la Guardia Civil, Félix Azón, el exministro de Industria ha avanzado su intención de querellarse contra quienes encargaron presuntamente a Villarejo los «pinchazos» telefónicos, en alusión implícita al que fue presidente del BBVA Francisco González.

Sebastián, que ha negado estar detrás de esta operación, ha apuntado que en un plazo breve tanto él como otros implicados en dichas grabaciones se querellarán contra el BBVA por este supuesto espionaje, antes de advertir que «la guerra» ha comenzado.

Previo al desayuno informativo, en una breve declaración a los medios de comunicación, el exministro ha dejado claro que el espionaje «demuestra la catadura moral y la falta de escrúpulos de quien ha organizado y financiado todo esto».

Ha calificado de «grotestas», «patéticas» y de «extrema gravedad» las grabaciones del excomisario hechas públicas en los últimos días por moncloa.com y El Confidencial.

Reacción de BBVA

El actual presidente de BBVA, Carlos Torres, a la vista de los resultados preliminares de una investigación interna llevada a cabo por la entidad, ha confirmado que el banco contrató los servicios del Grupo Cenyt, la agencia de detectives propiedad de José Manuel Villarejo, actualmente en prisión preventiva, pero ha asegurado que por el momento no se han hallado pruebas de un supuesto espionaje masivo a empresarios, políticos y periodistas. 

Torres ha subrayado en una carta interna a los empleados que la entidad que dirige es «un banco honesto, que cree profundamente en los principios y en la ética» y ha agradecido a sus empleados su «trabajo y esfuerzo diario».

Al mismo tiempo, el banquero ha asegurado que su principal misión ahora es la de aclarar lo ocurrido y actuar de forma contundente para resolver la situación. «Podéis estar seguros de que mi prioridad es esclarecer los hechos y actuar con la contundencia necesaria para resolver esta situación», ha aseverado en la misiva.

Fuente: Cinco Días