El Gobierno va a proponer que la pensión de quienes han perdido su empleo en los últimos años de su vida laboral se calcule “voluntariamente” con lo cotizado “durante toda su vida la laboral”, según anunció la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en una entrevista en TVE. La medida sería opcional para quienes “han perdido su empleo o han tenido que trabajar por su cuenta como autónomos” en los años inmediatamente anteriores a la jubilación. Esto “mejoraría su pensión futura”, apuntó.
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«Algunos trabajadores que han tenido unas cotizaciones muy altas al principio o a mitad de su vida laboral y en estos últimos años por razones de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) o porque ha tenido que ponerse a trabajar por su cuenta como autónomo (se han reducido sus cotizaciones)… estamos pensando, y se está trabajando en el Pacto de Toledo, en que se pueda tener en cuenta no solo los últimos años de cotización, sino incluso poder elegir durante toda su carrera laboral, porque mejoraría su pensión futura. Es una propuesta del grupo parlamentario popular en el Pacto de Toledo», manifestó Báñez.
La ministra apuntó que esta es una propuesta hecha por el grupo popular al Pacto de Toledo. No obstante, fuentes de esta comisión parlamentaria, que no son del propio grupo que apoya al Gobierno apuntan que la medida no sería solo para los despedidos a última hora sino para todos y que consistiría en tomar toda la vida laboral, aunque este podría optar por sus mejores años cotizados y desechar los peores. Las mismas fuentes señalan que es una propuesta en debate y que del Pacto de Toledo nunca saldrá el número de años a tomar o desechar voluntariamente. No obstante, sí que apuntan que será el número de años que se tomen será amplio y que el de desechados no puede ser muy alto.
Ahora, en el momento del retiro, la Seguridad Social toma las cotizaciones de los últimos 21 años. Esto, en teoría, supone que se utilizan los años con mayores bases de cotización y, por tanto, da como resultado una mayor pensión. Pero esa regla se rompe cuando alguien es despedido pasados los 50 y no vuelve a ser contratado, ya que cuando pasa a recibir un subsidio ese trabajador en paro solo cotiza por una base equivalente al salario mínimo interprofesional, salvo que opte por pagar directamente a la Seguridad Social a través de un convenio.
Fuente: El País