¿Cuánto y cómo deben subir las pensiones en tiempos de crisis? ¿En las recesiones deben subir las mínimas con el IPC y las altas menos? La respuesta a estas dos preguntas divide al Pacto de Toledo. La semana pasada quedó claro que los precios deben ser el elemento «medular» en las revalorizaciones para que los pensionistas mantengan su poder adquistivo. Pero para esta semana quedó resolver la duda de qué pasaba si la economía entraba en problemas. Finalmente en la reunión de este martes no ha habido respuesta. Nadie se ha movido de dónde ya estaban. PP, Ciudadanos, PNV y PDECat sostienen que en estos momentos el IPC debe compartir protagonismo con la evolución del PIB y los salarios y que las prestaciones más altas «hagan sacrificios». PSOE y Unidos Podemos no aceptan la distinción.

Además, se ha cruzado en el Pacto de Toledo la situación interna del Partido Popular, que, como ha admitido el portavoz de este grupo, Gerardo Camps, en la comisión parlamentaria de las pensiones, necesita conocer quién será su nuevo líder, qué posición adoptará e, incluso, quien serán sus portavoces sobre esta materia.

Casi tres meses lleva el Pacto de Toledo debatiendo cómo deben revalorizarse las pensiones. Las movilizaciones de los más mayores en febrero y marzo introdujeron en la agenda el tema antes de lo que pensaban hacerlo los políticos. En este tiempo ha quedado claro que la reforma de 2013 de fijar un índice que se basaba en la situación de las cuentas de la Seguridad Social iba a ser un paréntesis. Hasta el PP lo ha admitido, como ha subrayado Camps, «si algún grupo ha modulado su posición, es el PP», antes de criticar a otros grupos, «otros no solo no han cambiado». Pero el acuerdo pleno, no ha sido posible.

Y ya no lo va a ser en las próximas semanas. Además de la situación interna del PP, los grupos han reclamado la comparecencia del nuevo Gobierno para fijar sus posiciones. Según la portavoz socialista, Mercè Perea, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, acudirá al Congreso en la primera semana de julio. También Camps, del PP, ha mostrado especial interés en escuchar al nuevo secretario de Estado, Octavio Granado.

A la entrada de la reunión, el borrador redactado por el letrado con lo sucedido la semana pasada no satisfacía al PSOE ni a Podemos. La redacción les parecía ambigua. Ellos quieren un texto claro que no deje lugar a dudas sobre que la actualización anual será con el referente del IPC sin distinciones entre pensiones altas y bajas ni épocas de crisis y bonanza. Frente a esta posición, el PP y Ciudadanos que sí lo defienden estas distinciones y no ven mal ese borrador, que hablaba “incorporar otras variables, tales como la evolución del PIB y/o de los salarios”.

Por su parte, el portavoz de PDECat, Carles Campuzano, ha preferido fijarse en todo lo que falta por hablar en el Pacto de Toledo en este momento y que todavía no se ha abordado porque lleva “más de dos meses” hablando sobre la revalorización: ingresos, separación de fuentes, factor de sostenibilidad. Y también se ha tratado ese tema en la reunión.

Además, sobre la reunión de este martes, flotaba la afirmación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la entrevista en TVE. En ella habló de nuevas tasas para financiar los ingresos sin concretar más. Preguntada sobre ello, la diputada del PSOE, Mercé Perea, ha señalado a la propuesta que hicieron los socialistas en la oposición, en la que se contemplaban recargos a las transacciones financieras y a la banca. También la financiación de las reducciones en las cotizaciones sociales con aportaciones de los presupuestos del Estado.

Sobre la posibilidad de eliminar los topes máximos en las bases de cotización (ahora en torno a los 3.600 euros), también señalada por Sánchez como otra forma de aumentar los ingresos de la Seguridad Social, Camps, además ex secretario de Estado de la Seguridad Social, ha dejado claro que su postura pasa porque suban en paralelo las pensiones máximas. Para él, aumentar las bases sin incrementar las prestaciones máximas es algo «confiscatorio».

Fuente: El País