
La industria española sigue perdiéndose peso en la economía española y ya solo representa el 16% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 18,7% que suponía en el año 2000, alejándose así del objetivo marcado por la Unión Europea de que el sector industrial supongo el 20% el PIB en 2020, según el último Barómetro Industrial 2019 elaborado por el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (COGITI) y el Consejo General de Economistas (CGE).
La caída de la industria manufacturera, que excluye a la construcción, ha sido aún mayor, ya que pasa del 16,2% al 12,6% en los últimos ocho años.
España es el quinto país de la UE en cuanto a volumen de facturación del sector industrial (538.655 millones de euros), que lideran Alemania (1,9 billones de euros), Francia (1,031 billones) e Italia (1 billón), todas ellas duplicando al menos la cifra de negocios que se genera en España.
La distribución territorial de la industria es muy desigual. Seis comunidades autónomas superan ampliamente la media nacional con porcentajes por encima del 20% de su PIB (Navarra, País Vasco, La Rioja, Aragón, Asturias y Cantabria). Otras cinco comunidades están por debajo de la media, siendo especialmente crítico el caso de Baleares y Canarias que no superan el 7% del PIB por el peso de su sector turístico.
No obstante, la comunidad que más aporta a la industria nacional es Cataluña, que representa el 23,48% del total del país, seguida a mucha distancia por Madrid (11,07%), Comunidad Valenciana (10,14) y País Vasco (9,96%). En el lado opuesto, Baleares (1,02%), La Rioja (1,09%), Extremadura (1,31%), Cantabria (1,54%), Canarias (1,66%) son las que menos aportan al sector industrial nacional, con menos del 2% del total en todas ellas.
Respecto a la aportación al empleo nacional, al final del segundo trimestre de 2019 el total de ocupados en el sector industrial (equivalente a jornada completa) ascendió a 2,76 millones de trabajadores, suponiendo el 14% del empleo total.
Pacto de Estado
Tanto el Colegio de Ingenieros como el Consejo de Economistas han reclamado un pacto de Estado que permita implementar políticas activas de mayor peso en el sector industrial, en la presentación del tercer Barómetro Industrial.
El presidente de Cogiti, José Antonio Galdón, ha hecho referencia a varios aspectos necesarios para la mejora de la industria, entre los que se encuentra una política energética estable y barata para inversores, el acceso al crédito para la mejora tecnológica de la industria y una armonización de las normativas autonómicas y locales, que proporcionen seguridad jurídica.
Galdón también ha subrayado la necesidad de fomentar la cultura industrial dentro del sistema educativo español, ya que han disminuido las matriculaciones en las ingenierías, así como la consolidación de programas conjuntos de investigación en pymes y seguir invirtiendo en infraestructuras de logística y en la distribución de productos industriales.
El presidente del CGE, Valentín Pich, ha destacado que todos los informes ponen de manifiesto que tanto la recuperación económica como su posterior sostenimiento a largo plazo dependen de un sector industrial «potente y sólido».»La Comisión Europea, a través de llamado renacimiento industrial europeo, tiene fijado como objetivo alcanzar el peso del 20% de la industria en el PIB para el año 2020, lo que requiere de, por un lado, un muy considerable aumento de la competitividad, y de otro, políticas públicas que favorezcan todo un ecosistema empresarial, educativo y de facilidad normativa en esa dirección», dijo.
En opinión de los máximos representantes del Cogiti y del CGE las reformas a desarrollar se deberían centrar en la «especialización tecnológica, la apuesta clara y decidida por la industria 4.0, por impulsar una cada vez más necesaria unión fiscal en el ámbito de la UE y que esté en perfecta coordinación con una estrategia de política industrial».
Pich ha indicado que esta estrategia debería contar con decisiones estructurales y de largo recorrido, pensando más en el mañana que en el hoy, y en tres ámbitos muy decisivos que siguen sin resolverse como son el energético, el logístico y el de las infraestructuras, pilares «fundamentales y claves» en el análisis de todas las zonas industriales de éxito.
Fuente: El País