La intención de EE UU de castigar con nuevos aranceles las importaciones de acero y aluminio ha disparado las alarmas mundiales sobre el riesgo de una escalada proteccionista que perjudique gravemente la economía global. La amenaza de una guerra comercial abierta hundió el viernes algunos índices bursátiles, como el de Alemania, hasta mínimos de seis meses. Y los preparativos de represalias contra EE UU en varias potencias mundiales, con la Unión Europea al frente, ha sembrado de incertidumbre el futuro de la mayoría de los sectores empresariales e industriales.

El presidente estadounidense, Donald Trump, lejos de arredrarse ante el panorama en ciernes ha redoblado los tambores de guerra a golpe de tuit. «Cuando un país (EE UU) pierde miles de millones de euros en el comercio con casi cualquier otro país, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar«, tuiteó Trump el viernes, solo unas horas después de sacudir los mercados con su anuncio de imponer aranceles del 15% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio.

«Hace tiempo que nos veníamos preparando para esta situación y por eso estamos listos para actuar», respondía el mismo viernes un portavoz oficial de la Comisión Europea. El organismo europeo ha reaccionado con una inusitada rapidez y dureza a las medidas anunciadas por Trump

 «No nos quedaremos de manos cruzadas mientras se golpea a nuestra industria con medidas injustas que ponen en peligro el puesto de trabajo de miles de europeos», advertía el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, nada más conocerse el jueves las intenciones de Trump.

La primera compañía europea en reaccionar ha sido la sueca Electrolux de Suecia, el máyor fabricante europeo de electrodoméstico. A través de una nota de prensa ha comunicado al mercado su decisión de paralizar sus inversiones en Estados Unidos. Detalló que ha pondría en espera un plan de 250 millones de dólares de inversión en los Estados Unidos después del presidente Donald Trumpanunció que impondría aranceles al aluminio y al acero importados.»Hemos congelado la decisión dado que creemos que los nuevos aranceles podrían causar un aumento bastante significativo en el precio del acero en el mercado de EEUU, aseguró el portavoz de Daniel Frykholm dijo

La Comisión debatirá el próximo miércoles la línea de defensa y asegura que será «tajante, firme y proporcionada». El plan europeo contempla medidas de protección inmediatas «para estabilizar el mercado», ante el riesgo de que el proteccionismo estadounidense inunde el mercado europeo siderúrgico, ya saturado por la mastodóntica producción de China.  Bruselas cifra la sobre capacidad de producción siderúrgica china en 350 millones de toneladas anuales, el doble del consumo anual de toda la UE.

La patronal europea, BusinessEurope, considera imprescindible que Europa se blinde ante una posible avalancha de exportaciones. Pero teme que se desencadene una secuencia de castigos arancelarios y represalias «que distorsione el mercado mundial con importantes consecuencias para empresas y consumidores».

«En las guerras comerciales no hay ganadores, una escalada golpeará a todo el mundo», advierte Markus Bayer, director general de BusinessEurope. El presidente de EE UU ha replicado a las alarmas con un nuevo tuit. «Nuestra industria siderúrgica está maltrecha. Y si no tienes acero, no tienes país», ha asegurado Trump en su red social predilecta.

Fuente: Cinco Días