Los empresarios no se creen las previsiones del Ejecutivo respecto a las llegadas de turistas extranjeros. La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, presentó la pasada semana las previsiones del Gobierno, que contemplan un crecimiento del 1,7% en la entrada de viajeros en España, lo que supondría un incremento de medio millón de viajeros. José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, lobby que reúne a 28 compañías de la industria turística, las calificó como “optimistas” y marcadas por la necesidad de consolidar los apoyos para el pleno de investidura previsto para los días 22 y 23 de julio. De hecho, las previsiones que maneja la patronal son diferentes. Los datos hasta mayo muestran caídas importantes en las pernoctaciones de alemanes y nórdicos, que suponen el 21% del turismo extranjero, y las estimaciones para temporada alta apuntan en la misma línea. “El número de asientos y vuelos programados desde esos dos destinos para julio y agosto refleja una caída del 8%, con lo que difícilmente pueda crecer la llegada de viajeros”, añadió Oscar Perelli, director de Estudios e Investigación de Exceltur.

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Aunque ninguno de los dos se atrevió a realizar una previsión para el verano, sí constataron que el número de llegadas será inferior a la del pasado verano por el fuerte ajuste en los destinos de sol y playa, en especial Baleares y Canarias, “que siguen suponiendo el 60% de la actividad turística en España”. Y en ello ha tenido un protagonismo la recuperación de dos mercados competidores como Turquía o Egipto, que han recobrado una parte sustancial de los viajeros perdidos desde 2011. En los cinco primeros meses del año, la entrada de viajeros a Egipto ha crecido un 45,7%, lo que supone 1,9 millones de viajeros más que en el mismo período de 2018, mientras que en Turquía ha subido un 11,3% anual, con una ganancia de 1,3 millones de turistas más. Y las previsiones que maneja Exceltur es que Turquía seguirá restando flujos turísticos en verano. “A pesar de la fuerte recuperación iniciada en 2018, el nivel de turistas distaba de un millón de los niveles previos a la inestabilidad geopolítica sufrida a partir de octubre de 2015. Es por ello que disponen de capacidad para captar ventas de úlimo minuto, rebajando más sus precios, por lo que cabe esperar que seguirá restando dinamismo a los flujos turísticos hacia España en los meses de verano de 2019”, recalca el estudio.

Frente al deterioro de los destinos de sol y playa, el balance realizado por Exceltur muestra el buen tono de los destinos urbanos, con Madrid, Barcelona y Valencia, y la recuperación de la demanda nacional, gracias “a la menor presión de la demanda extranjera”. Sin embargo ninguna de las dos será suficiente para compensar la caída del turismo extranjero, que se podría agravar si, al igual que el verano pasado, las temperaturas en sus países de origen (en especial Alemania y Países Nórdicos) son inusualmente elevadas y provocan una caída de las reservas de última hora.

Fuente: Cinco Días