Gestamp ha anunciado que no pagará el dividendo complementario con cargo a los resultados de 2019 (beneficio neto de 84 millones). El desembolso estaba previsto para el próximo mes de julio (tras el abono realizado en enero anterior).

Hasta la crisis desatada por el Covid-19, que ha paralizado las fábricas de automóviles que se surten de los componentes que fabrica Gestamp, el grupo que preside Francisco Riberas destinaba el 30% de los beneficios al reparto de dividendo.

Uno de los principales accionistas del grupo es la sociedad Acek de la familia Riberas. El plan de choque de Gestamp contra la pandemia incluye un recorte salarial del 15% para los miembros del consejo de administración y del equipo directivo.

Riberas ya había comunicado que se aplicaba una reducción del 50% de la nómina como presidente ejecutivo. De paso, la corporación suspende los objetivos de negocio para este año, que incluían un incremento de las ventas de un dígito por encima del crecimiento del mercado, más Ebitda (beneficio bruto de explotación) y un presupuesto de inversión del 7,5% sobre ventas consolidadas.

En China, Gestamp ha recuperado la actividad de sus once fábrica y de sus dos centros de investigación. Prevé que el desempeño de esta red fabril «mejore a medida que avanza el año». La compañía contaba con una liquidez de 2.000 millones a 31 de marzo, incluyendo líneas de financiación de las que no ha dispuesto.

Fuente: Cinco Días