
Atlantia, la empresa de autopistas que, a través de su filial Autostrade, gestionaba el tramo de autopista al que pertenecía el siniestrado puente Morandi, arranca el día desplomada en Bolsa, tras la caída del 5,4% el martes y la jornada festiva de ayer. La cotización no ha podido arrancar en la apertura de mercado por el exceso de órdenes de venta, apuntando en el peor momento a una caída del 49%. Tras una hora paralizada, la acción ha arrancado con caída del 23%.
El Ejecutivo de la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas cargó ayer contra Autostrade, acusando a la concesionaria de falta de mantenimiento sobre el puente, de más de 50 años de antigüedad. El ministro de Transportes y el del Interior afirmaron que la concesión sería revocada a la luz de la tragedia, al tiempo que anunciaron posibles sanciones adicionales y exigieron la dimisión de la cúpula.
Hoy, además, el viceprimer ministro, Luigi di Maio, ha afirmado que si las concesionarias no pueden hacer bien su trabajo, el Gobierno tendrá que tomar el control de las autopistas. Autostrade, afirmó, tendría que haber invertido más en seguridad en lugar de «pensar en los dividendos». Hoy otras concesionarias italianas de autopistas muestran fuertes caídas: SIAS (que opera entre otras autopistas el tramo de autopista que va de Génova a la frontera francesa) cae el 8% y ASTM (operadora de la autopista que va de Milán a Turín), el 7%.
El contagio llega, incluso, a ACS, socia de Atlantia para la adquisición de Abertis. La empresa retrocede un 5% en el mercado.
Atlantia, por su parte, ha lamentado esta mañana en un comunicado que el inicio de procedimiento para revocar la concesión a Autostrade per l’Italia «se ha efectuado sin una previa argumentación específica y en ausencia de comprobación de las causas efectivas de los sucedido». La sociedad italiana advirtió además que si se efectúa la revocación de la concesión de gestión de las autopistas, a la concesionaria «se le deberá reconocer el valor residual de la concesión, con la deducción de las eventuales indemnizaciones si son aplicables».
Asimismo, agregó la nota, «la modalidad del anuncio (del Gobierno) puede tener impacto para los accionistas y obligacionistas de la sociedad» y por tanto aseguró que en su diálogo con las instituciones «tendrá en cuenta la protección» de estos. Por su parte, Edizione, la sociedad de cartera de la familia Benetton que es el primer accionista de Atlantia con el 30%, afirmó que hará «todo lo que esté en sus manos» para averiguar las causas del accidente.
El ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, reclamó la dimisión de la cúpula directiva de Autostrade per l’Italia y planteó la posibilidad de retirarle la concesión de la autopista A10. «Lo primero de todo los directivos de Autostrade per l’Italia deben dimitir», afirmó Toninelli en un mensaje publicado en su perfil de Facebook, tras expresar su «rabia porque en un país civilizado no se puede morir por un puente que se derrumba».
El también viceprimer ministro y líder del M5S, Luigi di Maio, ha defendido que el derrumbe «se podía evitar» puesto que «no se realizó el mantenimiento». «Los responsables tienen nombre y apellido y son Autostrade per l’Italia», indicó Di Maio, añadiendo que si esta no realizó el mantenimiento «hay que retirar las concesiones y pagar multas».
Fuente: Cinco Días