
Los bancos que soportan tipos negativos sufrieron una caída de sus márgenes de intermediación del 18,4% respecto a las que no, calcula un estudio de Funcas en el que se han examinado 3.155 entidades de 36 países europeos entre 2011 y 2018. Es más, en las economías más importantes de la UE, entre las que se incluye a España, se observa incluso una mayor reducción de márgenes: del 26,4%. Y se ven más afectados aquellos con una mayor base de depósitos, dice.
El servicio de estudios de las antiguas cajas de ahorros pasa revista a los estudios realizados sobre el impacto de los tipos negativos, y concluye que, con unos tipos de interés que son iguales a corto y largo plazo, resulta muy difícil que la banca pueda hacer negocio. Y señala que se producen muchas más distorsiones: con tal de conseguir rentabilidad, los fondos y aseguradoras toman más riesgos. Al no tener alternativas, las grandes fortunas se concentran en el inmobiliario inflando los precios. En definitiva, según Funcas los tipos negativos sirvieron para sacar a la economía de la crisis, pero mantenidos en el tiempo pierden efectividad. De hecho, destaca que una década después el crédito sigue sin subir. Y se fomenta la aparición de proveedores de financiación en la sombra.
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Aunque admite que ahora es difícil salir de esos tipos en plena desaceleración, subraya que es importante que haya una estrategia a largo para salir de ellos. De lo contrario, influyen de forma negativa sobre las expectativas al transmitir una sensación de estancamiento. También impiden la renovación del parque empresarial al facilitar la supervivencia de zombis. Funcas remitirá el estudio al BCE para que lo tenga en cuenta en sus debates internos.
Fuente: El País