
La red española de alta velocidad está fuertemente infrautilizada y su gestor, la empresa pública Adif Alta Velocidad, presenta cargas económicas cada vez mayores que debería rebajar con la llegada de competidores privados, prevista en diciembre de 2020, al negocio del transporte de pasajeros por ferrocarril. La conclusión es de la Sala de Supervisión Regulatoria de la CNMC, que ha publicado este viernes un informe sobre los servicios comerciales ferroviarios prestados en España (alta velocidad y larga distancia). En el documento se explicitan grados de utilización de las vías del AVE que van del 8% en el tramo Albacete-Alicante hasta el 45% que marca como techo la línea Madrid-Barcelona.
En un contexto de sobrecapacidad, la CNMC opina que la liberalización abre una oportunidad para que Adif Alta Velocidad mejore su situación financiera, remarcando que la comapñía dependiente del Ministerio de Fomento solo ha sido capaz de cubrir los costes que genera su deuda de más de 16.000 millones de euros en 2017, al margen de presentar un balance deficitario respecto a los costes de operación.
El valor de las inversiones en la red ferroviaria de ata velocidad en España supera los 33.500 millones de euros, a los que se suman otros 13.000 millones en volumen de obra abierta. En este contexto de expansión, España tiene 904 kilómetros de trazado en construcción superando la suma de los países del entorno más activos: Austria (281 kilómetros), Reino Unido (230 kilómetros), Alemania (147 kilómetros) e Italia (53 kilómetros). El documento de la CNMC, que analiza el ejercicio 2017, recuerda que un 25% de la inversión ha corrido a cargo de fondos europeos y concluye con el mensaje de rentabilizar el esfuerzo de más de 25 años.
Los servicios de alta velocidad y larga distancia dejaron 1.412 millones en ingresos en las cuentas de Renfe en el citado ejercicio 2017, de los que 1.051 millones fueron generados por el AVE. Respecto a la demanda, 32,9 millones de viajeros eligieron los servicios comerciales de Renfe, con un alza del 3,4% respecto a 2016 y del 28,6% en los cinco años precedentes. Solo la alta velocidad incrementa un 42,8% el número de clientes desde 2013, absorbiendo dos tercios de los viajeros que optan por estos servicios comerciales.
Fuente: Cinco Días