La Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) ha lanzado una dura advertencia contra los posibles abusos que se puedan cometer en cuestiones como el abastecimiento ante la crisis del coronavirus.

En un comunicado, la autoridad reguladora ha señalado que ha reforzado la vigilancia ante posibles abusos que pudieran entorpecer el abastecimiento o producir el encarecimiento de los productos necesarios para la protección de la salud de la población. “Se trata de garantizar que no se produzcan en España prácticas anticompetitivas, por ejemplo, en materia de fijación de precios abusivos o de acuerdos entre operadores”, ha indicado el organismo.

Además, la CNMC ha señalado que está colaborando con el Ministerio de Sanidad en la evaluación de medidas que aseguren la disponibilidad en las condiciones oportunas de los productos necesarios para la protección de la salud de la población. Según el regulador, se trata de contribuir a que las medidas adoptadas sean proporcionadas a los objetivos buscados, eficaces para su consecución y generen la mínima distorsión posible a la competencia en los mercados.

De igual forma, la CNMC ha reiterado en su llamamiento a la colaboración ciudadana, y ha recordado que en su página web existen los canales para que, por vía telemática y de forma anónima, se haga llegar información sobre posibles acuerdos para la fijación de precios u otras condiciones comerciales, el reparto de los mercados o de los clientes, o el reparto fraudulento de las licitaciones públicas o privadas.

En términos internos, la CNMC ha precisado que durante esta semana ha ido adaptando progresivamente su operativa en línea con las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Así, activó hace unos días el protocolo de prevención y protección de los empleados frente al coronavirus que incluye medidas como la suspensión total de los viajes de trabajo. También se decidió suspender el programa de visitas a los edificios de la CNMC y los eventos.

Desde este viernes, 13 de marzo, todos los empleados de la CNMC que aún están desarrollando sus funciones de forma presencial en la sede de Madrid y en la de Barcelona pasarán a teletrabajar desde sus domicilios. “No obstante, un reducido número de empleados desarrollará su trabajo de manera presencial para asegurar la capacidad mínima operativa que permita mantener los sistemas y los servicios en funcionamiento”, señala la CNMC.

Fuente: Cinco Días