
Toque de atención del supervisor bursátil. Ante el goteo de imputaciones o acusaciones a grandes empresas, la CNMV reclama a las cotizadas una actuación más decidida en los escándalos que les afecte. El organismo que encabeza Sebastián Albella no menciona ninguna empresa en concreto, pero manda un mensaje de una dureza inusitada que muestra una profunda preocupación.
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La Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMV) ha difundido este lunes una carta en la que advierte a los consejos de administración de las sociedades de que deben informar sobre las irregularidades que les afecten. «Los casos de presuntas prácticas irregulares en algunas sociedades cotizadas que se han conocido en los últimos meses, algunos de los cuales han dado lugar a actuaciones de la jurisdicción penal, son motivo de preocupación para la CNMV como entidad supervisora del mercado de valores español», señala el supervisor en un sorprendente comunicado.
«Aunque estos casos sólo afecten a algunas empresas o sean imputables a un número reducido de personas, este tipo de situaciones puede comprometer la imagen y reputación de nuestro mercado de valores, a cuya integridad y transparencia sirve la CNMV», abunda el supervisor.
Después de que algunas grandes compañías cotizadas se hayan visto envueltas en procesos judiciales tras destaparse irregularidades, la CNMV anuncia que analiza la posibilidad de reforzar las recomendaciones sobre estos aspectos en el contexto de la revisión parcial del Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas.
En los últimos tiempos, empresas como las constructoras FCC y OHL se han visto involucradas en casos de corrupción. La primera fue imputada como persona jurídica el mes pasado por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que acusa al grupo constructor de pagar más de 82 millones de euros en mordidas para conseguir adjudicaciones de obra pública en Panamá. OHL no está imputada. Pero el juez investiga, en el marco del caso Lezo, hasta 12 obras adjudicadas a una filial del grupo por valor de 418 millones presuntamente a cambio de sobornos.
BBVA sí ha sido imputado por los presuntos delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos y corrupción en los negocios por los pagos efectuados al comisario José Manuel Villarejo desde 2004 hasta 2017. La semana pasada se publicaron informaciones que también vinculaban a Iberdrola con el comisario jubilado. El Confidencial publicó que la eléctrica había ordenado espiar a miembros de ACS para evitar el asalto de Florentino Pérez, presidente de la constructora, en el consejo de la eléctrica. El también presidente del Real Madrid anunció su intención de personarse como acusación particular en el caso Villarejo por las supuestos espionajes de Iberdrola. La eléctrica ha encargado un informe forensic para aclarar su relación con Villarejo.
Ante esta situación, el organismo lanza una serie de advertencias generales a las empresas. La primera es que las sociedades cotizadas impidan o reduzcan al máximo «la probabilidad de que se produzcan prácticas de carácter irregular». También deben asegurar el cese de estas actividades en cuanto se detecten, abunda el supervisor. Para ello, los órganos de gobierno de las empresas deben establecer «políticas y controles adecuados para prevenir la corrupción y demás prácticas irregulares». En esta función deben intervenir, además del Consejo de Administración, la Comisión de Auditoría, «a la que la normativa vigente atribuye la función de supervisar la eficacia del control interno». La CNMV también destaca el papel en este ámbito de los consejeros independientes y otros consejeros externos.
Fuente: El País