
La CNMV pide más exigencias a Grenergy antes de acometer el único debut del año en la Bolsa grande. El regulador ha pedido a la compañía, que cotiza desde julio de 2015 en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), que reformule sus cuentas del primer semestre del año y reexprese las de 2018. La compañía, que ha cambiado a su auditor, ahora EY en lugar de Mazars, asegura que «las referidas modificaciones no han tenido efecto alguno en los saldos de tesorería». El debut se espera para mediados del presente mes.
El conflicto versa sobre tres proyectos para la compañía surcoreana Daelim Energy, con una potencia de 29,5 megavatios. En total ambas compañías habían firmado en diciembre del año pasado la venta y construcción de 12 plantas en Chile, con una potencia de 125 megavatios. Grenergy había computado la venta de esos tres proyectos, pero la CNNV considera que existían cláusulas que permitían al cliente exigir la devolución del dinero, de manera que ha recolocado la cuenta de resultados. Esto ha supuesto un menoscabo del beneficio registrado en la primera mitad de este año de 1,8 millones, hasta los 6,96 millones.
En otro documento enviado al MAB, Grenergy explica que dos de los tres proyectos cuestionados en cuanto a su forma de cómputo están ya operativos, y con el tercero se ha incluido una modificación en los términos del contrato para que no exista ningún problema contable. Así, el efecto real es que los beneficios contables no cambian sino que se aplazan hasta el segundo semestre o los seis primeros meses de 2020.
Así, tras restar 1,8 millones de euros al beneficio en el primer semestre de 2019, Grenergy prevé 2,5 millones de beneficio extra en el segundo semestre de este año y otros 1,9 millones para el primer semestre de 2020. La compañía capitaliza unos 400 millones de euros y se dispara un 180% en lo que va de año, frente a los 31 millones que valía cuando se estrenó en el MAB hace más de cuatro años
Grenergy, fundada por David Ruiz de Andrés, que además es su consejero delegado y su máximo accionista con el 76%, utilizará la fórmula del listing para su puesta de largo. La empresa ha sorprendido al mercado con la emisión de los primero bonos verdes en el Mercado Alternativo Bursátil (MARF), con Bankinter como único coordinador, por un importe de 22 millones que vencerán en cinco años. Es la primera empresa con un rating inferior al grado de inversión (es BB+, según Axesor, frente al venerado BBB-) que paga menos de un 5%: un 4,75%.
stá presente en seis países, su plantilla asciende a más de 140 empleados, sus ingresos entre enero y junio alcanzaron los 56 millones, con un beneficio neto de nueve y una ratio de deuda entre ebitda de 0,5 veces.Para 2020 espera tener 650 megavatios construidos, de los que empleará para producción propia unos 360. La firma no tiene entre sus objetivos inmediatos repartir dividendos.
Fuente: Cinco Días