Según el Observatorio de la Sostenibilidad (OS), las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2, principalmente) bajaron el año pasado en España un 5,8% respecto al año anterior, más del triple que en el ejercicio previo y se prevé «una caída más espectacular» en 2020 debido al parón económico por el coronavirus. Estos datos vinculados al proceso de descarbonización frente a la emergencia climática se incluyen en los informes Estimación de las emisiones de CO2 en España en 2019 y Adiós carbón, adiós, publicados por el Observatorio de Sostenibilidad.

Al caer la actividad económica, así como el uso del transporte para evitar desplazamientos, junto a un menor consumo de energía por el parón de distintos sectores económicos, las emisiones caerán este año en todo el mundo y en España, ha explicado a Efe Fernando Prieto, director de este laboratorio de ideas o think tank sobre sostenibilidad.

La reducción de las emisiones del 5% frente al descenso del 1,7% de hace un año es «un dato buenísimo», ha precisado Prieto, de acuerdo con los cálculos del economista José Santamarta, recogidos en los informes. «Estamos en un proceso de descarbonización importante, tras el cierre de varias centrales térmicas y cambios del uso de carbón por gas», según el director del Observatorio de la Sostenibilidad.

Prieto destacado como factores del descenso de emisiones la bajada del coste del petróleo y del gas, una reducción del uso del carbón, y un aumento del gas, que es menos contaminante, así como la subida del precio de la tonelada del CO2 en el mercado de carbono. «El hecho de contaminar empieza a ser más caro, lo cual es muy bueno para la lucha contra el cambio climático», añade Prieto.

Por su parte, el economista Santamarta recomienda en los informes un aumento de la energía termosolar y la hidráulica de bombeo como energía renovable gestionable, además de incrementar las políticas públicas y los programas de ayuda para incentivar la eficiencia. También fomentar los vehículos eléctricos y el ahorro energético en el transporte, la edificación y en el sector servicios, donde hasta ahora la dimensión ha sido insuficiente como para que la disminución de emisiones pueda apreciarse de forma significativa en los sectores difusos.

Tras la disminución de 2018 y 2019 y del aumento experimentado en 2017, las emisiones han aumentado, sin embargo, un  8,8% respecto del año base de 1990, aunque bajaron un 28,8% sobre 2005.

Las emisiones del año base 1990 de los informes eran de 289,4 millones de toneladas de CO2 equivalentes; las del año 2005 ascendieron a 442 millones de toneladas y en 2019 fueron de 314,9 millones de toneladas, según los datos preliminares a marzo de 2020. En 2018 fueron 334,25 millones de toneladas.

Las emisiones sujetas al Comercio Europeo de Emisiones supusieron un 36,4% del total. Por su parte, los sectores difusos representaron un 61% de las emisiones totales según los datos preliminares.

Fuente: Cinco Días