La tensión por la guerra del taxi y las VTC continúa en Barcelona, donde esta mañana ha tenido lugar una asamblea de taxistas en el centro de Barcelona. Este colectivo, que ayer convocó una huelga inmediata e indefinida tras conocerse que la Generalitat exigirá que los Uber y Cabify se reserven en Cataluña con un mínimo de 15 minutos de antelación, una medida que ellos consideraron «insuficiente», mantienen su postura y desde ayer tienen cortada la Gran Vía de Barcelona. 

Ante estas protestas, que se saldaron el viernes con siete taxistas detenidos tras producirse duros ataques a algunos conductores y vehículos VTC, la Generalitat ha convocado una reunión de urgencia para las seis de esta tarde en la Conselleria de Territorio y Sostenibilidad. 

Tras conocerse la convocatoria, desde Unauto, la asociación que representa al 90% del sector de las VTC en España, han reclamado poder asistir a la reunión. «Teniendo en cuenta que el objetivo de la reunión es decidir sobre la regulación de las VTC, es inconcebible que el Govern no haya convocado a los representantes del sector afectado», dicen en un comunicado, en el que destaca que el sector del taxi, «tras obtener una regulación a su medida, bloqueó ilegalmente Barcelona, y de nuevo, se registraron niveles de violencia intolerables en un Estado de Derecho». 

Unauto señala igualmente que «la cesión al chantaje por parte del Conseller de Territori, Damià Calvet, que ha estado alimentando las pretensiones descabelladas del taxi, ha propiciado esos disturbios vividos ayer y ha dejado claro al sector del taxi que puede conseguir su objetivo de eliminar la competencia mediante el uso de las amenazas y la violencia».

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La asociación asegura que la situación actual ha sido provocada por «la toma de decisiones políticas unilaterales y precipitadas», presentes en la aprobación del decreto ley del Gobierno en septiembre de 2018 y, el viernes, con el anuncio de la Generalitat de establecer restricciones a los vehículos de alquiler con conductor (VTC), que ha calificado de desproporcionadas.  «Me pregunto qué va a ser lo próximo que pida el sector del taxi de Barcelona bajo la amenaza de bloquear el Mobile. Quizá que el Metro cierre una hora antes o que desaparezca el Aerobus», dice el presidente de Unauto, Eduardo Martín.

Martín subraya que esta es la «enésima cesión del gobierno catalán al chantaje del taxi, que ha provocado que este ya no se conforme con nada que no sea la desaparición del sector de la VTC. Esperamos que rectifique inmediatamente y haga prevalecer el interés general de los ciudadanos de Catalunya», añade.

Por su parte, Cabify condenó hoy los actos violentos de los sectores «más radicales» del taxi en Barcelona y ha hecho un llamamiento «a la calma, al respeto y al diálogo». En un comunicado, la compañía asegura que  «la toma de decisiones políticas precipitadas y sin consenso está en el origen de este problema». Y añade que el decreto anunciado ayer por el Govern, que establece los citados 15 minutos como mínimo de precontratación, además de obligar a los VTC a volver a la base después del servicio y eliminar la geolocalización, «no tiene el nivel de reflexión ni de consenso suficientes». 

Cabify asegura que la colaboración entre taxis y VTC es la vía más adecuada para mejorar la movilidad en la ciudad, pero afirma que ello «no es posible bajo un clima de presión fuera de la legalidad».

CC OO y UGT de Cataluña han condenado también esta mañana en sendos comunicados los actos violentos durante las protestas de los taxistas de ayer, informa Efe. Ambos sindicatos han dicho respetar el derecho de manifestación de todos los trabajadores, pero también han pedido respeto para los conductores de VTC, que prestan empresas como Uber o Cabify.

Fuente: Cinco Días