«Ni Lehman Brothers, ni la guerra de Irak ni la guerra del Golfo. El turismo nunca había vivido una caída de tal naturaleza, de tal intensidad y de tal velocidad». Con estas palabras, José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, el lobby que representa a 29 de las empresas más importantes del turismo (entre sus socios están NH, Meliá, Iberia, Globalia, Renfe, Riu o Palladium), refleja el excepcional estado de preocupación que recorre la industria ante un contexto inédito. «En tres semanas hay empresas en las que se ha producido una caída de la actividad del 60% y no hay un horizonte de recuperación».

Desde la organización han realizado una primera aproximación del coste en términos de actividad para la industria turística con tres escenarios diferentes para 2020. «En un primer escenario, de recuperación relativamente rápida para después de Semana Santa, las pérdidas serían de 18.000 millones; en un segundo escenario iríamos a julio y las pérdidas podrían llegar a 34.000 millones; y en el peor escenario, si se pierde la temporada alta, las pérdidas podrían llegar a 56.000 millones«, señala Zoreda. Eso supondría que se perdería un tercio de la actividad, lo que tendría un impacto directo en la destrucción de empleo, especialmente en aquellas empresas con poca tesorería o con una elevada carga de costes.

MÁS INFORMACIÓN

En este contexto, el vicepresidente ejecutivo de Exceltur se mostró profundamente decepcionado con el paquete de medidas aprobado en el Consejo de Ministros extraordinario, que incluyó una linea de créditos blandos del ICO por importe de 400 millones de euros, la ampliación de las bonificaciones para la contratación de trabajadores fijos discontínuos o el aplazamiento de seis meses para la devolución de sus deudas tributarias. «Son medididas decepcionantes y de poco calado. Con ese dinero apenas llega a 1.000 euros para cada una de las 400.000 empresas que hay en España. Era el momento para que el Ejecutivo diera el do de pecho por un sector que fue el que tiró de la recuperación económica en la anterior crisis. Esperamos que el segundo paquete de ayudas desde Bruselas contenga más fondos para combatir esta hecatombe”, aseguró Zoreda, que hizo énfasis en el escaso margen de reacción de las empresas turísticas frente a otros sectores productivos, en los que la mercancía se puede almacenar y ser vendida una vez que se solventen los problemas que impedían su venta. Algo que no pueden hacer ni hoteles, ni aerolíneas ni agencias de viajes y que puede abocar a miles de despidos e incluso a cierres empresariales.

Para evitar esas dos situaciones, Exceltur exigió un paquete más ambicioso que vaya desde la supresión del futuro impuesto a la aviación y de las tasas turísticas que se cobran en Cataluña y Baleares, los aplazamientos para el pago de tributos como el IBI o el IVA, la agilización en la tramitación de los expedientes de regulación de empleo temporales (ERTES) para evitar despidos y la concesión de avales para acceder a crédito bancario.

Las agencias de viajes también se mostraron ayer muy contrariadas con la recomendación de no viajar realizada por el Ministerio de Sanidad. Desde la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), que representa a 4.000 puntos de venta, lamentaron la recomendación «absolutamente indiscriminada» y reclamaron su retirada en cuanto sea posible «ya que ha causado que en muchos países pidan un período de aislamiento a los pasajeros españoles». Para paliar la caída de ventas, que en algunas agencias llega al 50% con respecto a los niveles de hace un año, la Confederación reclama también la agilizacion de los ERTES o rebajas en las cotizaciones a la Seguridad Social. Asimismo también exigen flexibilidad a las aerolíneas para modificar su política de cancelación ante viajeros que deseen cambiar sus planes por las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de no viajar y la tipificación de la causa mayor para que el cliente tenga dercho a la devolución del dinero abonado por el viaje. «El consumidor tiene derecho al cambio de viaje oa la devolución total del importe del viaje solo y exclusivamente en aquellos casos de países afectados por las recomendaciones del MAEC de no viajar y en aquellos países en los que concurren circunstancias que afectan a la ejecución de los servicios contratados”, explica Carlos Garrido, presidente de CEAV.

Fuente: Cinco Días