
España está recibiendo estas vacaciones menos turistas extranjeros que otros años. Nada de récord en el verano de 2018. En julio, a España llegaron 9,98 millones de visitantes internacionales, un 4,9% menos que en el mismo mes de 2017. La causa hay que buscarla en el pinchazo de los principales nichos de turistas para España: los grandes mercados emisores este año han generado menos visitas. Así, Reino Unido, de donde tradicionalmente son dos de cada diez extranjeros que veranean en España, este año llegaron en julio el 5,6% menos visitantes. Francia y Alemania son los siguientes países con más afición por España y baja un 11,4% y un 6,2%, respectivamente.
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La caída interanual de julio es la mayor que registra España en ocho años, desde abril de 2010, cuando la nube de cenizas de un volcán islandés paralizó el tráfico aéreo de Europa varios días. Entonces las llegadas de turistas a España se redujeron un brusco 13%. Al amrgen de desastres naturales, el bajón de julio es superior al que se vivió el pasado mes de abril, del 4,4% (aquella se produjo porque la semana había caído en un mes diferente al año previo). En julio no hay explicaciones que tengan que ver con calendarios o acontecimientos especiales. Simplemente llegaron menos extranjeros, tras un julio el año pasado de récord absoluto.
En el sector explican la aparente debilidad de este año por la recuperación de la competencia: los hoteleros y las grandes patronales ya explicaron que Túnez, Turquía y otros destinos de sol y playa se habían recuperado este verano (tras años de bajadas por atentados e inestabilidad en la zona). Y compiten con precios atractivos para atraer a los turistas europeos. En el caso de Turquía, la depreciación de la lira es a corto plazo un aliciente más para que a los extranjeros les resulte más barato todavía.
En todo caso, la cifra de turistas de julio no puede llevar a conclusiones dramáticas: la caída de turistas se produce en comparación con el récord de 2017, pero el total de visitantes tampoco es una mala cifra, ya que llegaron casi 10 millones de turistas. Esa barrera, inimaginable hace unos años, se consiguió sobrepasar en España por primera vez en pleno agosto de 2016, el mes más fuerte del verano. Y solo se ha franqueado en tres ocasiones en total (dos agostos y julio del año pasado).
El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ya estaba advertido de que el declive estaba a la vuelta de la esquina. Según el Informe Prospectivo del Turismo Internacional hacia España, publicado en agosto por Turespaña, para el tercer trimestre se espera un “crecimiento moderado o estancamiento” en la llegada de turistas, un “crecimiento moderado” del gasto y un “descenso o estancamiento” de las pernoctaciones. Y todo dependerá, avisó el organismo, de lo que hagan británicos, franceses y alemanes, que claramente empiezan a tener en cuenta opciones más allá de las costas de España.
Menos ‘sol y playa’
Por comunidades, Baleares es el destino principal de los turistas en julio, y recibe el 24,4% del total que llega a España. Le siguen Cataluña ( se lleva otro 23,9%) y Andalucía (13,3%). Pero en las tres comunidades, muy vinculadas al turismo de sol y playa durante el verano, se redujeron las llegadas: un 2,2% en Baleares, el 6,7% el Cataluña y el 2,2% en Andalucía. También bajan un 5,6% en Canarias y un 6,9% en la Comunidad Valenciana. Entre las regiones con más visitantes, solo crece la Comunidad de Madrid, que se desmarca y atrae el 6,7% más turistas internacionales en julio.
Además de llegar menos extranjeros, los que llegan a España hacen de media vacaciones más breves. La duración de la estancia mayoritaria en julio es la de entre cuatro a siete noches, con más de 4,4 millones de turistas, lo que supone un descenso anual del 4,2%. El número de visitantes aumenta un 0,4% entre los que no pernoctan (excursionistas), mientras que disminuye un 11,8% entre los turistas con mayor duración (más de 15 noches).
Si se tienen en cuenta los siete primeros meses del año, España superó los 47,1 millones de turistas internacionales, lo que supone un aumento del 0,3% con respecto al mismo periodo de 2017, según los datos de la Encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Fuente: El País