CC OO ha aprobado este jueves en su consejo confederal el preacuerdo salarial que firmó el pasado lunes. Para asegurar la luz verde, el secretario general del sindicato, Unai Sordo, pondrá sobre la mesa datos sobre qué puede suponer el pacto si se traslada plenamente a los convenios. Por ejemplo, en algunos sectores como la de centros y servicios de atención a personas con discapacidad subir el salario más bajo a 1.000 euros supondría un incremento de las remuneraciones más bajas del 38%.

Este convenio es un ejemplo de impacto potencial de uno de los puntos clave del preacuerdo: fijar el salario mínimo en convenio en 1.000 al mes o 14.000 euros al año en 2020. No obstante, este ejemplo es de los más extremos, para la mayoría de convenios afectados el aumento se sitúa entre el 12% y el 20% si se aplica plenamente el pacto, según las cifras de CC OO.

La firma del pacto será probablemente el jueves 5 julio, un día después de que sancione el principo de acuerdo UGT. En CC OO, su consejo confederal, el órgano con mayor poder de decisión entre congresos, ha recabado un respaldo amplio: 117 votos a favor y 8 en contra.

Los números de este sindicato, una de las cuatro partes firmantes junto con UGT, CEOE y Cepyme, cifran en 2,2 millones de trabajadores los beneficiados para dentro de dos años. Junto a estos números, Sordo, antes del Consejo Confederal de la central, ha expuesto más números para “mostrar la trascendencia de un acuerdo”, advirtiendo del impacto en las cifras del empleo a tiempo parcial, que fija el incremento general de salarios en un fijo del 2% más otro punto porcentual variable en función de los resultados, la productividad o el absentismo injustificado: la retribución media en la hostelería es de 14.125 euros al año, que entre los jóvenes de 20 y 24 años es de algo más de 11.000 euros o que el sueldo más frecuente es de unos 16.000 euros.

Sordo, que prevé que el acto oficial de firma del pacto se celebre el jueves 5 de julio, también ha señalado que el acuerdo tiene una parte que da “una oportunidad a la negociación” entre sindicatos, empresarios y Gobierno para hacer cambios legales en la regulación del mercado laboral (subcontratación, medidas de ajuste de costes laborales sin despidos o lucha contra la temporalidad).

El sindicalista es consciente de que la coyuntura política ha cambiado en las últimas semanas en su favor con la llegada de Sánchez al Gobierno y la buena relación que mantiene con Podemos. De ahí que haya advertido al Ejecutivo que en esas negociaciones no puede permitir que una negativa de la patronal CEOE imponga la parálisis del diálogo. “No se puede otorgar derecho de veto. Y ahí donde no haya acuerdo el Gobierno no se puede poner de perfil”, ha advertido, en referencia a las declaraciones de la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en las que dijo ser consciente de la fragilidad parlamentaria que tenía.

También ha apuntado Sordo que ahora se abre la ventana del diálogo, pero que los sindicatos no descartan recurrir a la movilización. Para eso, ha tomado uno de los eslóganes que utilizaba junto a su homólogo de UGT, Pepe Álvarez, hace apenas un mes: “O hay reparto [de riqueza] o hay conflicto”.

Fuente: El País