El sector aéreo español calcula que solo para la segunda quincena de este mes han sido cancelados 4.400 vuelos que afectan a los aeropuertos de la red de Aena. Una cifra que podría ir a más a lo largo de abril por el impacto del coronavirus en la demanda de viajes. Ante tal incertidumbre, la asociación ALA, que aglutina a 80 aerolíneas con actividad en el país y nueve de las diez con mayor tráfico, ha demandado esta mañana al Gobierno un paquete de medidas urgentes que incluye ayudas fiscales, la mayor flexibilidad posible en las tarifas aeroportuarias y crédito público para crear un colchón de liquidez.

Entre la media docena de peticiones urgentes figura el aplazamiento de las cuotas de la Seguridad Social y del IVA sin que las empresas incurran en costes por la citada prórroga. En este campo también se ha pedido la reducción de los plazos de reembolso de las liquidaciones a devolver del IVA mientras perdure la actual crisis sanitaria.

En materia impositiva ALA señala además la necesidad de que se revise el modelo de cálculo de los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades. Se trataría de reducir la cuantía y alionearla a la liquidación real para no quebrantar la posición de caja de las aerolíneas.

«Se está ajustando la programación, lo que hará inevitable ajustar también las plantillas entre las medidas extraordinarias para mitigar el impacto de esta crisis tanto en sus operaciones, como en sus resultados financieros a largo plazo”, anticipa Javier Gándara, presidente de ALA

ALA demanda un esfuerzo al ICO para la activación de líneas urgentes de crédito que garanticen el circulante en un sector de altos costes fijos de explotación.

Desde el punto de vista de las operaciones, el colectivo de aerolíneas que preside Javier Gándara insta al Gobierno a agilizar los reembolsos de la subvención de residentes en las islas. Otra de las medidas, esta relacionada con el empleo, se refiere a un plan para «flexibilizar la distribución del trabajo a lo largo del año. Entre las figuras necesarias, ALA señala la jornada irregular, la distribución de los periodos de vacaciones y la agilización de ajustes temporales de empleo.

Flexibilidad en las tarifas

Aena es otro de los agentes a los que se manda el SOS en esta situación crítica para el transporte aéreo. ALA recuerda las medidas recientemente adoptadas tras la quiebra del turoperador Thomas Cook y reclama flexibilidad para la «optimización de los programas de vuelo». Un punto, este último, que toca a cancelaciones y reducción de capacidad y que debería alcanzar, según ALA, a toda la red y no solo a los países más afectados por la pandemia. Se busca así agilizar la adaptación de las flotas y la oferta prácticamente al minuto.

De nuevo relacionada con las tensiones de caja, otra de las demandas a Aena y a la empresa de control aéreo Enaire es que flexibilice el pago atrasado de tasas aeroportuarias y de navegación. En previsión de que decenas de aviones se queden en tierra, ALA pide esta mañana la bonificación de las tarifas de estacionamiento de larga estancia.

“Las aerolíneas están reaccionando de forma rápida, adaptando sus programas operacionales a la demanda y a las recomendaciones sanitarias de cada región en todo momento. Al mismo tiempo, se están ajustando no sólo la programación, lo que hará inevitable ajustar también las plantillas, ya que las compañías aéreas se están viendo forzadas a tomar medidas extraordinarias para mitigar el impacto de esta crisis tanto en sus operaciones, como en sus resultados financieros a largo plazo”, anticipa Javier Gándara, presidente de ALA.

Este representante del sector habla de situación «transitoria» y aplaude la decisión de la Comisión Europea de flexibilizar las reglas de asignación de franjas horarias (slots) para que las compañías aéreas no pierdan el horario asignado para operar una ruta en caso de que hayan reducido su actividad a causa del coronavirus.

Fuente: Cinco Días