La Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID), la asociación que representa los intereses del sector de los gimnasios y otras instalaciones de este tipo, ha propuesto al Gobierno un protocolo de actuación para poder reabrir sus puertas cuando así lo recomiende el Ministerio de Sanidad. Un documento con medidas que van desde la restricción en el aforo permitido en los gimnasios a otras respectivas a la limpieza y desinfección de los mismos.

En paralelo, FNEID ha pedido la creación de una mesa de trabajo con el Consejo Superior de Deportes y el Ministerio de Sanidad para definir las medidas concretas que permitan a estos centros deportivos una paulatina reapertura.

Entre las principales propuestas de la asociación, destacan la reducción del aforo a un 30% respecto a lo permitido antes de que se decretara el estado de alarma, dejándolo por tanto en un 70% de lo que marca su licencia de actividad. Así, buscan garantizar una distancia de al menos 1,5 metros entre clientes. Para ello también proponen una alternancia de máquinas o equipamiento, señales en el suelo para marcar esa distancia de seguridad, la limitación de las clases colectivas de forma que se garantice un espacio de 2×2 metros por usuario.

Respecto a los vestuarios, FNEID propone que se reduzca su aforo a la mitad, para facilitar también esa distancia de 1,5 metros, y que las duchas disponibles sean alternas con el mismo objetivo, siempre que estas no estén individualizadas. Recomienda no usar secadores de pelo y manos y precintar las fuentes de agua. De tal manera, cada usuario debería llevar su propia botella con su propia bebida.

Otro punto clave será la limpieza de los centros, para lo que esta patronal propone intensificar la misma sobre todo en vestuarios y aseos, garantizando una desinfección permanente durante el horario de funcionamiento del centro. También reforzar la desinfección y limpieza en espacios como la recepción, mostradores, máquinas y material de entrenamiento y otros elementos de uso recurrente.

Además, recomienda espaciar las actividades colectivas que se lleven a cabo en las mismas salas para asegurar su limpieza y desinfección; asegurar la constante disponibilidad de jabón en los dosificadores instalados en lavabos y vestuarios,y la instalación de estaciones de limpieza y desinfección en todos los espacios interiores, con pulverizador desinfectante, dispensadores de papel con papelera para depositar deshechos y dispensador de gel desinfectante de manos.

 A los usuarios con cualquier síntoma de Covid-19 se les prohibiría el acceso y el uso de toalla en todo el centro deportivo sería obligatorio. En cuanto a los trabajadores, se facilitarían equipos de protección individual, mamparas protectoras allí donde no pueda garantizarse una distancia de 1,5 metros con los clientes, e impartir una formación específica para todos los profesionales en detección de síntomas y prevención del Covid-19. Las taquillas de los empleados quedarán libres al finalizar la jornada y los entrenadores personales deberán mantener esos 1,5 metros de distancia. Actividades de contacto como boxeo o artes marciales se programarían evitando los ejercicios con contacto.

“El protocolo que hemos establecido está alineado con las medidas propuestas por las distintas instituciones deportivas oficiales que operan en otros países también afectados por la coyuntura actual provocada por el Covid-19, y con las aportaciones de la propia Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas para el caso concreto de España”, afirma en un comunicado el gerente de Fneid Alberto García Chápuli.

Las propuestas también abarcan a las zonas de agua de estas instalaciones. En este caso, la asociación recomienda mantener los niveles de cloro «en la banda alta del rango establecido por la normativa sanitaria de piscinas», y otras medidas como aumentar la frecuencia de control y análisis del PH del agua y los niveles de los desinfectantes de la piscina.

Fuente: Cinco Días