Las principales cadenas de supermercados han tenido que reforzar de forma masiva sus plantillas para poder continuar dando servicio durante las semanas de confinamiento y garantizar la seguridad de clientes y de los propios trabajadores respecto a posibles contagios.

En concreto, las cadenas agrupadas en Asedas, la asociación que representa a cerca del 80% de las superficie comercial de la distribución alimentaria, estima que desde mediados de marzo, cuando se decretó el estado de alarma y se designó a las tiendas de alimentación como servicio esencial, estas han llevado a cabo las contrataciones que normalmente harían en un año completo.

La media de contrataciones en estas cadenas, entre ellas Mercadona, Dia, Ahorra Más, Consum, Covirán o Supersol, está en una horquilla de entre 200 y 300 nuevos contratos. Ademas, calcula que en algunos de esos casos se han llegado a generar 1.000 empleos adicionales en la industria auxiliar, es decir, en proveedores de alimentación o socios logísticos.

Los incorporados han ido a reforzar algunos de los puntos clave de estos establecimientos, como las líneas de caja, la reposición, o las secciones de frescos, además de la preparación de los pedidos online y los carretilleros para almacenes. En la mayoría de los casos son contrataciones temporales, que se han gestionado tanto por las bolsas propias de empleo de las cadenas como por ofertas de empleo a través de los portales dedicados a ello, ya que en algunos casos se han llegado a agotar esas bolsas de empleo.

“Las cadenas de supermercados están realizando un gran esfuerzo organizativo y económico para responder a las necesidades de la población en cuanto al abastecimiento de alimentación y otros productos básicos”, valoró el director general de Asedas Ignacio García Magarzo. Algunas de ellas han proporcionado datos concretos sobre los niveles de contratación. Dia anunció a finales de marzo que había incorporado a un millar desempleados con el objetivo principal de reforzar la preparación de los pedidos del canal online, saturado desde el inicio del confinamiento. Además, aprobó una prima de 250 euros para todos sus trabajadores de tiendas y almacenes de España, elevando más sus costes de personal.

Mercadona, que cerró 2019 con 90.000 empleados, también tuvo que acometer en marzo la contratación de cerca de 600 personas. Además concedió una prima a sus trabajadores del 20% de su salario habitual. Medidas cuyo coste valoró en unos 44 millones de euros. A eso hay que añadir la inauguración antes de lo previsto del almacén logístico de Getafe dedicado al canal online, con la presencia inicial de 150 empleados. Consum, la cadena de supermercados valenciana, también ha firmado alrededor de 1.600 nuevas contrataciones nuevas y 1.621 ampliaciones de jornada, en su mayor parte para reforzar cajas, reposición y áreas de frescos. Supersol también tuvo que incorporar a más de 400 personas durante las últimas semanas, cerca del 10% de su plantilla habitual.

Fuente: El País