Mondragon Assembly abre una nueva etapa en la actual dependencia internacional de China, que se ha convertido en la fábrica del mundo de material sanitario. Los países compiten por garantizarse los suministros y la industria vuelve a valorar la producción local para no tener que estar pendiente de las entregas desde el país asiático.

En esta coyuntura, la cooperativa integrada en Corporación Mondragón aumentará sus exportaciones a España de las máquinas que fabrica en China y que están especializadas en la elaboración de mascarillas sanitarias.

Mondragon Assembly ha podido detectar ese déficit industrial tras un pedido urgente del propio Gobierno de España a Bexen Medical, otra cooperativa de Corporación Mondragón que elabora material sanitario. Mondragon Assembly fabricó y exportó en tan solo 35 días los tres equipos encargados por Bexen Medical, más otro con destino a la farmacia militar del Ministerio de Defensa en Burgos.

Las cuatro máquinas pueden fabricar diez millones de mascarillas al mes que cubrirán parte de la demanda de hospitales, fábricas, administraciones, empresas y ciudadanos. Carlos Arsuaga, director general de Bexen Medical, ha puntualizado que la cooperativa producirá unidades del modelo quirúrgico 2R, las de mayor protección en este ámbito sanitario, con mayor cobertura que las EPIs.Tienen tres capas y una protección del portador del 100 % hacia fuera y del 98 % en sentido contrario.

Arsuaga ha especificado que, como no hay producción propia, las mascarillas se están vendiendo a diferentes precios. El Gobierno tiene previsto regular las tarifas.

Por su parte, Mondragon Assembly trabajó a tres turnos y todos los días en su fábrica de China, ubicada en Kunshan, a 50 kilómetros de Shanghái, para dar salida al pedido de Bexen Medical y del Ministerio de Defensa. Su director general, Luis Mari Imaz, destacó la implicación de la plantilla de 95 trabajadores de ello solo cuatro expatriados. La cooperativa ampliará su capacidad instalada en Kunshan con una nueva planta que ocupará una superficie productiva de 6.000 metros cuadrados.

Fuente: Cinco Días