El acuerdo firmado hace dos meses entre Naturgy, Eni y el Gobierno de Egipto con el que se ponía fin al largo conflicto sobre la planta de licuefacción de Damietta, a orillas del Mediterráneo, se ha incumplido. Así lo comunicó ayer la energética española a la CNMV al considerar que el pacto, firmado en El Cairo el pasado 27 de febrero, ha decaído al no haberse cumplido las condiciones estipuladas. En buena parte, según fuentes empresariales, debido a las consecuencias de la pandemia de coronavirus.

Según indica Naturgy en el hecho relevante, el pacto con la petrolera italiana y la República Árabe de Egipto “para resolver amigablemente las disputas” que afectan a Unión Fenosa Gas (UFG), la sociedad participada al 50% por Naturgy y Eni, con una participación en Damietta, estaba sujeto a ciertas condiciones y plazos, que, “a día de hoy, no se cumplen, por lo que el acuerdo ha decaído”.

Según lo firmado, Naturgy cedía su participación en la planta a la petrolera italiana (que seguirá compartiéndola con la energética pública egipcia, EGAS) a cambio de 600 millones de euros y los activos de UFG fuera de Egipto. Previamente, y este es el primero de los incumplimientos, la planta, parada desde hace años, debía reactivarse en tres meses.

Hasta este momento, considera Naturgy, no se ha dado ningún paso que garantice que en dicho plazo se vaya a poner en marcha. “Los técnicos ni siquiera han viajado a la instalación por los problemas derivados de la crisis sanitaria” que se desencadenó en Italia coincidiendo con la firma, según indican las fuentes antes citadas.

Se trata de un paso previo vio para que la compañía que preside Francisco Reynés (que tiene a su favor un laudo del Ciadi que condena a Egipto a una indemnización de 1.800 millones de euros) pueda reclamar su cumplimiento en los tribunales.

No obstante, según el anuncio al mercado, Naturgy reitera su predisposición a alcanzar acuerdos con todas las partes que resuelvan amistosamente y de forma definitiva las disputas que afectan a UFG.En cualquier caso, Naturgy no ha abandonado la vía para homologar el laudo y, en última instancia, ejecutarlo.

Dicho laudo a favor de UFG por 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros) dictado por el Ciadi el 31 de agosto de 2018 “sigue su proceso de ejecución”, señala la compañía. Esta recuerda que, hasta la fecha, la resolución del Ciadi ya ha sido homologada por el Tribunal Superior en el Reino Unido y se han otorgado órdenes de descubrimiento por distintos tribunales estadounidenses.

Según la energética española, la terminación de este acuerdo “no tendrá ningún impacto en la política de remuneración al accionistade ni en su posición de liquidez”.

Larga travesía

El conflicto se remonta a la 2011 cuando, a raíz de la llamada Primavera Árabe, la egipcia EGAS (dueña del otro 20%) dejó de suministrarle gas natural, amparándose en un supuesto estado de excepción. Las afectadas instaron, entre otros, un arbitraje ante el Ciadi, tribunal del Banco Mundial.

Pese a que el Ciadi condenó a Egipto, las dificultades para ejecutar el laudo, llevó a las partes a firmar un acuerdo amistoso por el que Naturgy recibiría 600 millones de dólares en efectivo (unos 550 millones de euros), así como la mayoría de los activos fuera de Egipto (con la actual crisis, su valor se ha derrumbado), excluyendo las actividades comerciales de UFG en España.

Dicho pago sería desembolsado este año por Eni y EGAS, que se repartirán la propiedad de Damietta al 50%. Así, ambas se quedan con el 40% de Naturgy: la italiana sube su participación un 10% y la egipcia un 30%. El pacto implicaba a valorar el 100% de UFG en unos 1.366 millones de euros, de los que 1.093 millones corresponden a los activos en Egipto y los 273 millones restantes, los que tiene fuera del país.

Una operación prometida para este año

En una nota publicada tras el acuerdo de febrero, Naturgy aseguraba que la salida de Egipto suponía reducir “su perfil de riesgo y simplificar su presencia geográfica y de negocio” para “ reasignar capital y recursos en áreas que maximicen el valor a largo plazo, tal como prevé su plan estratégico”.

A la vista de que el tiempo corre y que el acuerdo podría no formalizarse y, por tanto, no cobrar este año la cantidad pactada, esta ha comunicado que considera “decaído” el pacto firmado. Aunque lo que recibe Naturgy está por debajo de la indemnización del Ciadi, la planta egipcia está devaluado desde hace años en las cuentas de la compañía: mente, 344 millones de euros. Por tanto, Naturgy se anotaría una plusvalía por la diferencia, si bien, la destinaría a la caja, según indicó en su momento.

Fuente: Cinco Días