Orange España sufrió en sus cuentas anuales de 2019 la dura batalla que han desatado las marcas low cost en los servicios de telecomunicaciones, con caída de ingresos y pérdida de clientes, que se agudizaron en el último trimestre del año. Sus ingresos ascendieron a 5.280 millones de euros en 2019, un 1,5 % menos que en 2018, pero el descenso se aceleró hasta el 2,3% en el cuarto trimestre debido a las agresivas promociones comerciales.

Se da la paradoja que prácticamente el único capítulo de ingresos que crece son los mayoristas, es decir los que obtiene por alquilar sus redes a otros competidores como MásMóvil o Euskaltel que, a su vez, usan las bajas tarifas para robarle clientes. Así, mientras los ingresos mayoristas crecieron un 11,9% hasta los 901 millones, los ingresos por servicios minoristas a sus propios clientes cayeron un 2,9%, hasta los 3.760 millones.

También cayeron un 2,4% los ingresos convergentes (los paquetes con fibra, móvil y televisión) hasta los 2.092 millones, cedieron un 5,7% los de solo móvil (1.161 millones) y un 9,5% por ventas de equipos (620 millones). En el último trimestre del año, Orange perdió 25.000 líneas de banda ancha fija y 51.000 contratos móviles.

En este sentido, la compañía tiene previsto lanzar el próximo trimestre tarifas convergentes de bajo coste a través de sus marcas Simyo y República Móvil, que hasta ahora solo eran posibles en Amena, según aseguró el consejero delegado de Orange España, Laurent Paillassot.

El directivo admitió que en los últimos quince o dieciocho meses casi se ha duplicado la cuota de captación del mercado de la convergencia en bajo coste, que supone ya el 40% del total de las altas, pero en el que Orange no ha estado tan presente como en otros segmentos.

No obstante, la matriz francesa ha explicado que el principal objetivo en España no es crecer en volumen de clientes sino en eficiencia y, por tanto, en rentabilidad. Así el ingreso medio por cliente de servicios convergentes aumentó 1,2 euros en el cuarto trimestre, al alcanzar los 59,1 euros.

El Ebitda (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación, amortización y pérdidas especiales) aumentó un 0,3 % en 2019, hasta los 1.646 millones de euros, mientras que el margen del Ebitda subió 0,5 puntos porcentuales, y se situó en el 31,2% “gracias a los esfuerzos de digitalización” en redes y atención al cliente.

El nivel de capex (inversión) disminuyó un 24 % en 2019, hasta los 812 millones de euros, debido principalmente a una desaceleración en el ritmo del despliegue de fibra que alcanzan ya los 14,9 millones de hogares pasados, un 7,8% más que el año anterior, y a la venta de algo más de 1.000 emplazamientos de telefonía móvil considerados no estratégicos.

Clientes y banco

Orange ha finalizado 2019 con un total de 16,3 millones de clientes, un 0,8% más que el año anterior. De ellos, 4 millones de clientes de banda ancha fija, lo que supone un 1,9% menos, y 718.000 de televisión, solo un 0,3% más pese a la fuerte apuesta por el fútbol. El número de clientes de fibra de Orange, que ya suma 3,2 millones, lo que supone un incremento del 11% sobre la cifra del año anterior.

Por otra parte, Orange ha alcanzado ya en España una cartera de 10.000 clientes usuarios de su servicio financiero, Open Bank, desde que lo lanzó a finales de noviembre pasado, bajo el reclamo de una remuneración del 1% en cuentas de ahorro de hasta 20.000 euros.

Fuente: El País