
El consejo de administración de Red Eléctrica ha aprobado en su reunión de hoy un ajuste de plantilla voluntario para su colectivo de trabajadores de más de 63 años, con un tope máximo del 3% del personal. Según fuentes conocedoras de la medida, el plan de ajuste irá acompañado de nuevas contrataciones con un coste laboral más bajo y de personal especializado en digitalización de las redes.
Esta medida forma parte de un plan de ahorro de mayor alcance cuyo objetivo es mantener el dividendo comprometido con sus accionistas que figura en su actual plan estratégico entre los años 2020 y 2022 y evitar, de eso modo, que las acciones vuelvan a caer en Bolsa, así como absorber el impacto que en sus ingresos tendrá la circular de la CNMC que estable la nueva retribución de las redes de alta tensión que se aprobará en breve y entrará en vigor el 1 de enero: 32 millones de euros anuales.
El ajuste duro para REE llegará en 2024, cuando los activos anteriores a 1998 se darán por amortizados y solo recibirán, aunque incentivada en un 30%, una retribución por su operacion y mantenimiento, entre 2020 y 2022 sufrirá un impacto que la empresa calcula en los citados 32 millones anuales derivado de la bajada de la tasa de rentabilidad para las redes del 6,5% al 5,58% y menores ingresos por mantenimiento.
Además del ajuste de plantilla, el consejo ha acordado la congelación de los sueldos y salarios de los consjeros y el equipo directivo, así como medidas de eficiencia (innovación o digitalizaci´çon, entre otras) que le permitirá un margen de ahorro.
Fuente: Cinco Días