
Tras anunciar este miércoles un agresivo plan de inversiones (138.000 millones de euros para los próximos tres años), Samsung ha presentado hoy su nuevo móvil estrella, el Galaxy Note 9, con el que pretende reanimar su languidecido negocio de smartphones. Entre abril y junio, y según Según Canalys e IDC, vendió 73 millones de terminales, un 8% menos que en el trimestre del año anterior y sus ingresos cayeron en este negocio un 4%, principalmente debido al poco éxito del Galaxy S9.
Con la llegada del nuevo Note 9, la compañía surcoreana también se prepara para hacer frente a la supuesta llegada de un iPhone X Plus (los rumores apuntan a que Apple lanzará este modelo de iPhone y otros dos más para septiembre) y del nuevo Pixel 3XL, de Google, que también se da por hecho en el mercado que será presentado en la primera semana de octubre. Unos movimientos que muestran lo competido de este mercado.
El lanzamiento del nuevo buque insignia de Samsung ha tenido lugar en el Barclays Center de Nueva York. Y, desde el principio, la compañía dejó claro qué persigue con este terminal: “Los usuarios necesitan un smartphone que pueda seguir su ritmo sin buscar un enchufe continuamente”. La tecnológica garantizó que el nuevo Note 9 se podrá utilizar sin problemas durante todo el día, gracias a su batería de 4.000 mAh, “la mayor que se ha incorporado en un dispositivo Galaxy”, y muy superior a la del Note 8 (3.300 mAh). «Los usuarios podrán crear y consumir contenidos, jugar y ver películas de la mañana a la noche», dijeron.
Otras de las mejoras que trae el nuevo Note 9 llegan de la mano de su lápiz S Pen, más avanzado y capaz de hacer muchas más cosas que en el modelo anterior, gracias al uso de la tecnología Bluetooth. “Lo que comenzó siendo un instrumento para escribir y dibujar, se ha convertido en una potente herramienta. Ahora, gracias a disponer de conectividad Bluetooth LE, permite realizar acciones como reproducir música o vídeos, hacer selfies y tomar fotos de grupo o pasar las diapositivas de una presentación”. DJ Koh, presidente y CEO de la división de IT y Mobile Communications de Samsung Electronics explicó que para finales de año, los desarrolladores podrán integrar funciones avanzadas del nuevo S Pen en sus apps.
El equipo, de diseño muy parecido al Note 8, está disponible con 128 GB y 512 GB de espacio de almacenamiento y, gracias a su memoria ampliable es capaz de gestionar hasta 1 TB mediante el uso de tarjetas microSD. Su pantalla superAmoled, de 6,4 pulgadas y 8,8 milímetros de grosor, ofrece resolución QHD+.
En cuanto a la fotografía, el Note 9 incluye como el Galaxy S9+ una cámara principal (con sensor de 12 megapíxeles y lente con apertura variable entre f/1.5 y f/2.4) y otra secundaria, con la misma resolución, objetivo zoom y apertura fija de f/2.4 para el efecto bokeh. El objetivo es que la primera de ellas se abra más o menos en función de la luz que haya en cada momento y así obtener la mejor imagen posible. Cuando hay mucha luz, predomina la calidad, pero cuando hay poca, se apuesta por la reducción de ruido. Samsung ha presumido de incluir funciones de inteligencia artificial ligadas a la cámara, de forma que si una imagen sale borrosa, por ejemplo, la cámara avisará al usuario del falló.
El nuevo Note 9 también es capaz de grabar vídeo en 4K a cámara superlenta, hasta 960 frames por segundo, y permite al usuario poder tomar su propia foto y, utilizando tecnología de realidad aumentada, crear emojis personalizados y animados. El terminal ha recolocado el lector de huellas dactilares para que sea más cómodo su uso y ahora está situado bajo la cámara posterior. También incluye escáner de iris y reconocimiento facial.
El nuevo Galaxy Note 9, que rondará los 1.000 euros, está disponible para compra anticipada desde el 9 de agosto, y estará disponible en las tiendas desde el 24 de agosto. Se ofrecerá en negro y violeta con el lápiz a juego, y en color azul con un S Pen amarillo.
Samsung, que además de meter una potente batería ha incorporado al equipo un sistema de refrigeración carbono-agua desarrollado por la propia compañía, busca atraer a un público más joven interesado en los videojuegos. Un movimiento estratégico, que podría ayudarle a incrementar las ventas de este terminal, originalmente lanzado al mercado pensando en perfiles más profesionales.
Precisamente, uno de los grandes reclamos del nuevo smartphone de Samsung será un videojuego. La tecnológica ha anunciado un acuerdo con Epic Games por el que el Note 9 tendrá la exclusiva de Fortnite para Android durante un tiempo. Se trata de uno de los juegos de moda del momento. Todo vale para mantenerse líder en un mercado donde Huawei ya sobrepasó en el segundo trimestre del año a Apple como segundo mayor fabricante de móviles del mundo y amenaza con dar el sorpasso a la surcoreana en el último trimestre de 2019.
Fuente: Cinco Días