
El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, ha sido tajante en su crítica al debate abierto desde hace unos meses en el Gobierno sobre el proyecto de imponer un impuesto a la banca o en su defecto una tasa a las transacciones financieras, conocida en Europa como tasa Tobin. Así, ha advertido en la comisión que investiga la crisis financiera en el Congreso, y que hoy cierra las intervenciones, de los efectos de impulsar «cambios relevantes en la fiscalidad o estigmatizar a la banca», ya que es algo que «no ayuda a generar un buen ambiente de inversión».
El número dos de Santander ha explicado que el tipo de impuesto de sociedades para la banca en España es del 30%, mientras que para el resto de sectores es del 25%. Y ha añadido que «un aumento de los impuestos al sector financiero no ayuda a que la banca haga su labor de financiar a la economía española».
Ha afirmado que en el caso de Banco Santander “no gana dinero en España. Todo el beneficio viene de otros países (…). Desde hace seis años nuestro negocio total en España que incluye Banco Santander España, el centro corporativo y la división inmobiliaria no genera beneficios”. Pese a ello, ha añadido en la comisión que investiga la crisis financiera en el Congreso, “la contribución total del banco al sostenimiento público el año pasado, fue de 1.130 millones de euros, en IVA y otros impuestos indirectos no recuperables, pagos a la Seguridad Social por cuenta del empleador y otros impuestos y tributos”. Además, ha recurrido a lo que paga la banca para salvaguardar los depósitos de sus clientes, que en el caso de Santander se eleva a 400 millones de aportación al Fondo Único de Resolución y al Fondo de Garantía de Depósitos.
Para justificar más su argumento contrario, como es lógico a un impuesto a la banca, Álvarez ha recurrido a comparar la carga fiscal de la banca en Europa. “Cuando hablamos del banco a nivel consolidado, somos el banco con mayor carga fiscal en Europa”, que en el segundo trimestre de este año se ha situado en el 36%. “Esta carga fiscal es la mayor de entre los bancos comparables en Europa, cuya media es de alrededor de 25%”, ha destacado, para añadir “competidos todos los días por capital y liquidez con la banca europea para financiar a nuestros clientes. Además, en estos momentos, observamos una mayor incertidumbre sobre la evolución de la economía española, y en este contexto debemos seguir haciendo esfuerzos para continuar atrayendo inversión extranjera y favorecer que empresas y particulares continúen invirtiendo y generando empleo”.
Para el número dos del mayor banco de España la economía española lleva seis años creciendo, pero “hay riesgos cada vez mayores”, considera que en estos momentos «observamos una mayor incertidumbre sobre la evolución de la economía española, y en este contexto debemos seguir haciendo esfuerzos para continuar atrayendo inversión extranjera y favorecer que empresas y particulares continúen invirtiendo y generando empleo«.
Cree que es necesario “mantener la competitividad empresarial” y la confianza de los inversores internacionales. Por ello, considera que para que la economía del país siga creciendo se debe “atraer inversión con un marco estable de inversión a largo plazo”.
Fuente: Cinco Días