Telefónica ha confirmado su interés por los activos de telefonía móvil, cuarta operadora de Brasil con más de 40 millones de líneas. En un hecho relevante remitido esta madrugada, hora española, a las autoridades bursátiles del país sudamericano, la operadora indica que, junto con TIM Brasil, ha comunicado a Bank of America Merrill Lynch, asesor financiero de Oi,su interés por comenzar las negociaciones para una potencial adquisición conjunta del negocio móvil de la citada teleco brasileña.

El grupo español contempla la compra de estos activos completamente o alguna parte, de tal forma que tras el cierre de la operación, cada una de las partes recibiría una porción del negocio.

Telefónica asegura que la transacción, si se cierra, creará valor para los accionistas y clientes a través de un crecimiento más rápido, la generación de eficiencias operativas y mejoras en la calidad del servicio. «Además, contribuirá al desarrollo y competitividad en el sector brasileño de las telecomunicaciones», dice la teleco.

De cerrarse la adquisición, sería la mayor que lleva a cabo de Telefónica desde la compra de la también brasileña GVT, en la primavera de 2015. Los activos móviles de Oi se están valorando en su conjunto en cerca de 18.000 millones de reales (más de 3.400 millones de euros), según han indicado distintos periódicos financieros brasileños.

Oi es una compañía con unos graves problemas financieros, que le llevaron a entrar en concurso en el año 2016 en la que fue hasta entonces la mayor suspensión de pagos de la historia de Brasil, con un pasivo de 66.000 millones de reales. El grupo pasó a ser propiedad de los acreedores, una situación que ha frenado los movimientos en la teleco en los últimos tiempos como consecuencia de las diferentes visiones.

A su vez, Telefónica es la operadora líder de la telefonía móvil de Brasil, con una cuota de mercado superior al 33%, al cierre de 2019. La adquisición de estos activos permitirían a la teleco española reforzar su posición en nuevos estados brasileños.

Brasil es uno de los cuatro mercados claves para Telefónica, junto con España, Alemania y Reino Unido, tal y como estableció el grupo en su último impulso estratégico. El país aporta más del 20% de los ingresos del grupo.

El movimiento se une a la decisión del consejo de administración de Telefónica Brasil de proponer el inicio del proceso de conversión de más de 1.119 millones de acciones preferentes emitidas por la empresa en títulos ordinarios. El proceso debe ser autorizado por el regulador Anatel.

Según la teleco, la conversión proporcionará una maximización de la generación de valor para todos los accionistas, y mejorará las prácticas de gobierno corporativa.

Las acciones preferentes de Telefónica Brasil subieron ayer un 2,8%, hasta 54,06 reales, tras un inicio de año complicado, como consecuencia de la debilidad del real. La teleco, no obstante, había marcado máximo histórico en Bolsa a finales de 2019.

Fuente: Cinco Días