
El presidente de EE UU, Donald Trump, ha vuelto a atacar a las tecnológicas, en esta ocasión a Twitter, a la que acusa de estar atacando su cuenta en la red social, aunque no aporta ninguna prueba de ello. Además, afirma que las actuaciones de la Twitter podrían ser un signo de falta de objetividad.
Twitter has removed many people from my account and, more importantly, they have seemingly done something that makes it much harder to join – they have stifled growth to a point where it is obvious to all. A few weeks ago it was a Rocket Ship, now it is a Blimp! Total Bias?
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 26 de octubre de 2018
La empresa ha borrado millones de cuentas sospechosas después de que sus servicios, así como los de otras redes sociales, fueran usados para llevar a cabo campañas de desinformación para influir a los votantes durante las presidenciales estadounidenses de 2016 y otros procesos electorales. De hecho, la semana pasada reveló que había eliminado 10 millones de tuits que podían haber sido publicados por el Gobierno de Rusia e Irán.
«Tenemos el foco puesto en la salud del servicio y eso incluye trabajar en eliminar los perfiles falsos y aquellos que no tengan un buen comportamiento. Muchas de las grandes cuentas han visto cómo ha bajado su número de seguidores, pero ahora pueden confiar en los que quedan, porque son reales», ha explicado Brandon Borrman, portavoz de Twitter.
Our focus is on the health of the service, and that includes work to remove fake accounts to prevent malicious behavior. Many prominent accounts have seen follower counts drop, but the result is higher confidence that the followers they have are real, engaged people.
— Twitter Comms (@TwitterComms) 26 de octubre de 2018
No obstante, este no es el primer ataque del Gobierno de Trump a las redes sociales. A principios de semana, el responsable de la campaña para la reelección del presidente, Brad Parscale, declaro que empresas como Facebook o Alphabet se habían convertido en la incubadora de «ideologísa liberales de la extrema izquierda» que están haciendo «todo lo que pueden para acabar con las ideas conservadoras y sus defensores en la red». De hecho, el equipo de Parscale podría estar planteándose eliminar las redes sociales de su campaña para las elecciones de 2020, según ha publicado Politico.
Fuente: Cinco Días