Tubos Reunidos cerró el primer trimestre del año con unas pérdidas de 13,3 millones de euros frente a los 8,6 millones que registró un año antes, lo que supone un aumento de dichas pérdidas del 55%, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El importe neto de la cifra de negocio asciende en el primer trimestre del ejercicio a 69,6 millones de euros, lo que supone una reducción del 14% respecto a los 81 millones de euros del mismo periodo del año 2018.

Las ventas de tubería, que ascienden a 63,6 millones de euros, disminuyen un 16% respecto a los 75,7 millones de euros del primer trimestre de 2018, con una reducción de toneladas vendidas del 25% y un aumento del precio medio del 12%.

Esta reducción se produce fundamentalmente en el segmento OCTG, cuyas ventas disminuyen en un 34% en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2018, afectadas por las menores contrataciones en el final de 2018 en Norte América derivadas del parón de la demanda por parte de los distribuidores ante la incertidumbre generada por la reducción del precio del petróleo, que alcanzó un 40% entre noviembre y el final de 2018; así como por el impacto de las medidas proteccionistas a la exportación a Estados Unidos que suponen una desventaja competitiva con el pago de una tarifa del 25% para Tubos Reunidos.

Adicionalmente, en el primer trimestre de 2019 la planta de roscado de OCTG, Tubos Reunidos Premium Threads, ha reducido su actividad, una vez terminadas las entregas del contrato vigente en 2018. Tras la homologación, durante el primer trimestre de 2019, de la planta para fabricar nuevas roscas con aplicación en pozos con mayores exigencias técnicas, se empezará a suministrar pedidos desde mediados del segundo trimestre.

Fuente: Cinco Días