
Una empresa aceitera de Córdoba se ha visto envuelta en una polémica por no pagar los atrasos a algunas de sus trabajadoras con la excusa, expresada por un cargo intermedio, de que el convenio colectivo que ampara esos pagos se refiere a los “trabajadores” y no a trabajadoras, según adelantó ayer la Cadena SER. Fuentes sindicales han puntualizado que la dirección de la empresa, que ha declinado ofrecer su versión, no tenía conocimiento de ese comentario, que no comparte. La Real Academia Española, además, ha puesto su granito de arena a la polémica con un tuit contra la demanda feminista del lenguaje inclusivo al aducir que quizá la aceitera ha hecho eso por la “insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer”.
El pasado 2 de junio, CC OO anunciaba que había interpuesto una denuncia contra Aceites y Energía Santa María (ACENSA), una empresa radicada en la localidad cordobesa de Lucena, por discriminación de género por no abonar a sus trabajadoras los atrasos correspondientes a la subida laboral correspondiente a 2017 contemplada en el convenio del sector del aceite de la provincia de Córdoba, renovado el pasado diciembre. Dicho convenio tiene vigencia desde el 1 de enero de 2015 al final de 2019 y contempla aumentos de salario del 1,5% para 2017, 2018 2019. Por tanto, hay que pagar el aumento correspondiente al año pasado.
Según ha explicado a EL PAÍS Rafael Morales, secretario general de Industria de la provincia de Córdoba de CC OO, son tres los departamentos de la empresa los que no han percibido esos atrasos. En concreto, tres departamentos administrativos en los que la presencia de mujeres es mayoritaria. Sin embargo, un mando intermedio de la empresa adujo ante los trabajadores y en otros círculos de Lucena que no se habían abonado esos atrasos porque el convenio habla sólo de «trabajadores» y no de «trabajadoras». En realidad, de la lectura del convenio no se deduce esa afirmación en ningún caso. De hecho, en sus primeros párrafos, el convenio establece que “como trabajadores y trabajadoras, dentro del ámbito de aplicación del presente convenio, serán todas y todos los que presten sus servicios profesionales” en una lista de industrias relacionadas con el sector.
Según Morales, la dirección de la empresa, perteneciente al Grupo Santamaría, no tenía conocimiento de que no se hubiesen abonado los atrasos ni del comentario machista. Contactada por este periódico, la empresa ha declinado ofrecer su versión por el momento. Este jueves se reunirá con la representación sindical para hacer frente al asunto, así como a otras demandas de los trabajadores, como el reconocimiento de pluses de toxicidad por estar expuestos a una serie de productos tóxicos. Otras fuentes del sindicato afirman que el tema de los impagos está en «vías de solución».
La RAE tercia en contra del feminismo
Para terminar de dar aún más vuelo a la polémica, la Real Academia de la Lengua terció en el asunto con un tuit que ridiculiza al movimiento feminista. Ante un tuit de la activista Alicia Murillo Ruiz criticando que la Real Academia considere que “el lenguaje inclusivo no sirve para nada” y adjuntando la información de la Cadena Ser relativa a la empresa cordobesa, la RAE responde: “Quizá la insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer traiga consigo estas lamentables confusiones”, como la de la aceitera.
La respuesta de la RAE desencadenó un buen número de reacciones en la red social criticando la postura dela Academia, entre ellas una de la activista reprochando a los académicos que se acabaran “de marcar un «la culpa es de las madres que las visten como putas» de manual”.
#RAEconsultas Quizá la insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer traiga consigo estas lamentables confusiones.
— RAE (@RAEinforma) 4 de junio de 2018
Fuente: El País