Vidrala obtuvo un beneficio neto de 29,8 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa un aumento del 7% respecto al mismo periodo de 2019, según ha informado este viernes la empresa, que mantiene «intactas» sus directrices a largo plazo pese a la pandemia del Covid-19, con una «estricta» disciplina financiera, una «sólida» posición financiera y un enfoque en la rentabilidad a largo plazo.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) del fabricante de vidrio creció un 4,7% en los tres primeros meses del ejercicio, hasta los 59,9 millones de euros. A divisa constante, el Ebitda de Vidrala creció un 4,4% hasta marzo.

Las ventas de la compañía totalizaron 243,7 millones de euros en el primer trimestre, con un aumento del 1,4%. En divisa constante, la facturación de Vidrala registró un crecimiento orgánico del 1,1%.

A cierre de marzo, la deuda del fabricante de vidrio se situó en 313,1 millones de euros, un 27% menos que un año antes.

Vidrala dispone de una liquidez de 223 millones de euros, en forma de recursos de financiación inmediatamente disponibles, no utilizados y comprometidos por las fuentes financiadoras.

Respecto al Covid-19, Vidrala ha afirmado que las medidas «sin precedentes» para contener la pandemia tendrán impacto sobre la economía, restringirán temporalmente algunas actividades relevantes de ocio incluyendo el canal Horeca y afectarán «inevitablemente» a la demanda.

«Ante una situación particularmente cambiante, Vidrala mantendrá la disciplina de adaptar progresivamente su capacidad productiva con el objetivo de proteger el negocio», ha destacado la firma.

En todo caso, la compañía ha afirmado que los beneficios de su «ambicioso» plan inversor, los efectos positivos del reciente ajuste en su perímetro tras la venta de actividad en Bélgica y los planes de acción operativos en curso deberían contribuir a mejorar su competitividad, reforzar su posicionamiento comercial y, en cierto grado, mitigar el impacto en sus márgenes.

Fuente: Cinco Días