El consejero delegado de Audi, Rupert Stadler, ha sido detenido esta mañana. Según la fiscalía alemana, los investigadores sobre el fraude de las emisiones apreciaron riesgo de destrucción de pruebas. «El juez ha decretado que se mantenga bajo custodia», según el comunicado oficial. La semana pasada la investigación sobre el Dieselgate se extendió a Audi, con Stadler incluido entre los sospechosos.

La fiscalía alemana incluyó la semana pasada al presidente de la firma entre los sospechosos acusados de fraude y publicidad falsa por el escándalo de las emisiones de vehículos diésel del grupo Volkswagen. Además, registró el apartamento de Stadler y aseguró que está investigando a 20 sospechosos, entre los cuales también se encuentra otro miembro actual de la junta directiva de Audi.

Los fiscales alemanes aseguraron en su día que todos los sospechosos están siendo investigados por presunto fraude y publicidad falsa y por su papel en ayudar a comercializar vehículos con software ilegal en el mercado europeo. La empresa se limitó a afirmar que se debe aplicar la presunción de inocencia.

También la semana pasada la empesa aceptó una multa de 1.000 millones por sus malas prácticas en este escándalo. A resultas de la investigación de la fiscalía de Braunschweig (Alemania), las autoridades impusieron una sanción de cinco millones de euros más otros 995 en devolución de beneficios ilícitos. La empresa decidió no recurrir la sanción. 

La Justicia alemana considera probado que desde mediados de 2007 y hasta 2015, se produjeron incumplimientos que permitieron que Volkswagen equipara 10,7 millones de vehículos de motor diesel con una función de software ilegal, que se vendieran y que entraran en circulación.

Fuente: Cinco Días