El sector del transporte por carretera valora muy positivamente la noticia de la liberación de los peajes de varias autopistas entre este año y el que viene, anunciada por el ministro de Fomento, José Luis Ábalos en una entrevista con EL PAÍS. Juan José Gil, secretario general de Fenadismer, la patronal de los camioneros, ha celebrado la noticia como “muy importante y muy positiva” para el colectivo de transportistas, tanto por razones económicas, como de tráfico y de “seguridad”. En conversación telefónica, Gil ha destacado que, de media, cada camión pesado paga unos 1.900 euros anuales en peajes y ha cifrado en unos 240.000 los vehículos pesados de transporte público (por diferenciarlos de las flotas de camiones de empresas que transportan mercancías propias, otros cerca de 90.000) que surcan las carreteras españolas.

Ha subrayado también que abrir las autopistas supondrá una alternativa a los transportistas que, para evitar los peajes, eligen carreteras nacionales. “Se nos acusa de congestionar las nacionales”, ha dicho Gil, “por lo que, sin peajes, tanto los camioneros como los coches podrán elegir”, aliviando el tráfico en las carreteras secundarias. Finalmente, celebra la noticia por “motivos de seguridad y no tanto de velocidad”, al abrir a los transportistas vías más cómodas y seguras.

En nombre de la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), que representa a unas 200 empresas con 20.000 camiones, José Manuel Pardo, director técnico, ha celebrado la noticia «favorablemente». «Habrá que ver la letra pequeña y ver cómo piensan financiar el mantenimiento de esas vías, pero todo lo que suponga liberar peajes una vez vencida la concesión de la autopista nos parece justo». Pardo ha señalado que esos peajes se cobran para amortizar la construcción de una carretera y una vez vencida la concesión se supone que es porque ya se ha amortizado esa construcción. «Por tanto, parece justo que esa vía revierta al sector público», ha dicho, recordando además que «los transportistas ya pagan muchos impuestos», refiriéndose al indirecto sobre carburantes.

Fuente: El País