A Francisco Reynés (Palma de Mallorca, 1963) su entorno lo conoce como el “hombre de los tres argumentos”. Su máxima es que para apoyar una decisión o convencer a alguien basta con tres buenas razones. A poca gente ha contado los tres motivos que lo han llevado a dejar Abertis en plena opa y asumir la presidencia ejecutiva de Gas Natural Fenosa, pero no dudan de que los tenga. Y es que además de metódico, de Reynés destacan que es una persona muy reservada y discreta, lo que explica que a muchos el nombramiento les pillara por sorpresa en pleno proceso de compra del grupo de infraestructuras.

El nuevo presidente de la energética combina el perfil industrial con el financiero. Ingeniero especializado en mecánica por la Universidad de Barcelona y MBA por la escuela de negocios IESE, una de las primeras multinacionales en las que recaló fue la estado­unidense Johnson Controls, dedicada a los componentes para automóvil. El motor, cuentan en su entorno, es su pasión. Tanto desde el punto de vista de un ingeniero como de un aficionado al mundo del automóvil y las motos. No en vano, de Wisconsin se desplazó a Wolfsburgo (Alemania) para trabajar en Volkswagen. Además del motor, todas las aficiones que se le conocen pasan por deporte al aire libre, en especial el esquí, la navegación o las salidas en bicicleta durante los fines de semana en su casa del Empordà.

Su primera etapa en la industria se cerró en la textil Dogi, una compañía del Masnou (Barcelona) que aspiró a ser uno de los gigantes del sector pero que acabó engullida por la endémica crisis del textil catalán y la competencia de China. Antes de su declive, Reynés ya había abandonado Dogi para incorporarse al grupo cementero Uniland, donde desarrolló su perfil más financiero. Hizo crecer el grupo de las familias Fradera y Rumeu, lo reestructuró y lo preparó para una de las ventas más sonadas en ese momento.

Una vez completada la operación en 2006, pasó una breve etapa justo en la empresa a la que hoy regresa como máximo responsable. Pero Reynés había entrado ya en el radar de las firmas de cazatalentos de Barcelona, y en 2007 fue llamado a asumir la dirección general de Criteria, el holding de participaciones industriales de La Caixa. En esa etapa se encargó del proceso de su salida a Bolsa, que se produjo en octubre de 2007, cuando muchas empresas cancelaban sus salidas al parqué por la tormenta que provocó la crisis de las subprime y en plena antesala de la Gran Recesión en España. Ese grupo de participadas sería luego el embrión de CaixaBank, cuyo proceso de bancarización se hizo sobre la plataforma de Criteria. Pero si algo marcó entonces a Reynés es que su paso por Criteria lo convirtió en uno de los hombres de confianza del entonces presidente de La Caixa, Isidro Fainé.

Tres años después, Reynés se incorporaba a Abertis como consejero delegado del grupo. Salvador Alemany quedaba entonces desplazado a una presidencia sin funciones ejecutivas, lo cual provocó ciertas tensiones entre ambos. Como primer ejecutivo de Abertis, Reynés se centró en focalizar la compañía en el negocio de las autopistas y en la expansión hacia mercados como Puerto Rico, Brasil o Italia. Al frente de Abertis, además, pilotó la salida a Bolsa de la filial de telecomunicaciones Cellnex, hoy en el Ibex 35. Quienes han trabajado con él destacan su soltura con los idiomas (además de catalán y castellano habla inglés, francés y alemán), su exigencia, su cercanía con los equipos y su tedio por la burocracia.

Padre de cinco hijos, tres de su primera esposa —que falleció— y dos de la empresaria Cristina Valls Taberner, Reynés asume ahora la presidencia de Gas Natural Fenosa. Hacía ya tiempo que se especulaba con su incorporación al grupo como consejero delegado, pero nada indicaba que se haría también con la presidencia y concentraría todo el poder ejecutivo, sobre todo antes de que se cerrara la opa de Abertis, de donde se ha ido tras cobrar un bonus de 8,9 millones de euros. Haciendo gala de su prudencia, solo ha pedido al llegar “paciencia” y un “cierto crédito” a sus accionistas. Su tarea más inmediata no es sencilla: debe fijar la hoja de ruta para los próximos años de uno de los mayores grupos empresariales de España, y que además actúa en uno de los mercados más sensibles y polémicos: el energético. Fuentes del sector atribuyen su apresurado desembarco en la energética a los planes de Isidro Fainé, que a los 75 años habría decidido centrarse en la Fundación La Caixa, y a la urgencia de que un nuevo ejecutivo asumiera el plan estratégico. Esas son dos razones. La tercera probablemente solo la conoce Reynés.

Trayectoria

Biografía. Francisco Reynés Massanet nació en Palma de Mallorca en 1963. Es Ingeniero Industrial, especializado en ingeniería mecánica por la Universidad de Barcelona. Cuenta con un MBA por el IESE y ha cursado programas de alta dirección en EEUU y Alemania. Actualmente es presidente ejecutivo de Gas Natural Fenosa.

2002-2006: Consejero Delegado de la cementera Uniland.

2006: Director General de Recursos de Gas Natural

2007: Director general de Criteria CaixaCorp, el grupo empresarial de La Caixa. Desde esta posición llevó a cabo la salida a Bolsa de la compañía en octubre de 2007.

2010-2018: Consejero delegado de Abertis. En representación de Abertis Infraestructuras, es miembro de los consejos de administración de Sanef en París, Arteris en São Paulo e Hispasat en Madrid.

2015-2018: Vicepresidente de Abertis Infraestructuras. Abertis suprime los cuatros cargos de vicepresidentes que ocupaban Villar Mir, Isidre Fainé, Carmen Godia y un representante de CVC, constituyendo una única vicepresidencia ejecutiva, cargo que toma Reynés. Además asume la presidencia de Cellnex Telecom, operador de infraestructuras de telecomunicaciones inalámbricas de Europa.

Fuente: El País